Dos años después de la dana del 29 de octubre de 2024, las familias de Francisco Ruiz, de 64 años, desaparecido en Montserrat, y Elisabeth Gil, de 38, a quien se perdió la pista en Cheste, siguen viviendo con una herida abierta. Sin un cuerpo al que despedir ni respuestas que pongan fin a la incertidumbre, el duelo se convierte en una espera interminable. En el caso de Elisabeth, la riada la sorprendió cuando viajaba en el coche que conducía su madre, cuyo cuerpo fue localizado días después. El vehículo apareció vacío el 13 de febrero en el barranco del Poyo, pero de ella todavía no hay rastro. Francisco, por su parte, fue arrastrado por la corriente después de resbalar... Ver Más