El Ejecutivo francés apuesta por la firmeza policial para evitar que las manifestaciones convocadas para los próximos días degeneren en actos de vandalismo y saqueo como los del pasado día 17, como pone de manifiesto la ley para hacer pagar los daños a los causantes de los disturbios. El proyecto comenzó a ser debatido este martes en el Senado, donde la derecha tiene una amplia mayoría, pero más adelante tendrá que enfrentarse a la prueba de la Asamblea Nacional, donde su futuro parece más incierto. La izquierda lo rechaza porque considera que supone un atentado a la libertad de manifestación, mientras que el Gobierno aceptó las enmiendas de la derecha que endurecen el texto e, incluso, añadió otras.Seguir leyendo....