El Gobierno busca blindar el proyecto de gigafactoría de inteligencia artificial de Tarragona y le dará un tratamiento especial para que no tenga que cumplir algunas de las nuevas obligaciones ambientales al consumo de energía y agua que pretende imponer al resto de centros de datos. La nueva versión del real decreto de data centers’, remitida por el Ejecutivo este lunes al Consejo de Estado para su estudio, suaviza algunas de las exigencias que habían generado más polémica en el sector tecnológico, pero establece unas condiciones diferentes aún más laxas para proyectos estratégicos como el de la gigafactoría de Mora la Nova.Seguir leyendo....