Quien tenía que haber ganado el Balón de Oro no asomó por Londres. Por mucho que intenten vendernos lo contrario -ya saben que la sociedad exige nuevos héroes a los que devorar-, no verán nuestros ojos a un futbolista como Leo Messi, capaz a sus 39 años de arrastrar él solo a Argentina a la final del último Mundial cuando, hace cuatro años en Qatar, ya se le daba por jubilado. Seguir leyendo....