La lluvia, muy inglesa, fue la primera invitada de la noche en Londres. Bajo los paraguas y con el London Palladium como escenario, la alfombra roja del Balón de Oro fue tomando forma entre leyendas y estrellas, hasta desbordar la entrada, colapsar el centro y retrasar casi cincuenta minutos el inicio de la gala. Entre quienes buscaban una fotografía, tres nombres por encima del resto: Lamine Yamal, Kylian Mbappé y el anfitrión Harry Kane. Poca puntualidad británica.Leer más]]>