El progresismo, dialogante y tolerante como es, conmina a comprender el Mal bajo amenaza de exclusión ideológica. ¿Se puede dialogar con el Mal? ¿Se puede tolerar el Mal? En el caso que nos ocupa, ¿se puede dialogar con el vandalismo, el destrozo, la intimidación, la violencia callejera o la guerrilla urbana? No se puede dialogar con quien nos atemoriza, con quien asalta la propiedad, con quien amenaza las libertades, con quien quiere demoler la democracia, con quien quiere destruir nuestra civilización. Seamos claros: no se puede negociar con quien no quiere negociar y nos amenaza, con quien quiere nuestra rendición. No se puede negociar con quien usa el diálogo para imponer su concepción del mundo y su verdad. Y lo... Ver Más