El Madrid da una lección de baloncesto ante el Fenerbahçe

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El Real Madrid sumó ante el Fenerbahçe su sexta victoria continental consecutiva. Se enfrentaban los chicos de Pedro Martínez al primer gran examen de su temporada, claros candidatos los turcos a revalidar la Euroliga que ya conquistaron hace dos años. Pese a todo, los de Jasikevicius acabaron superados ante el arsenal merengue, un grupo ambicioso, que ha interiorizado a la perfección el eléctrico baloncesto que propone su entrenador y que, además, ha encontrado en Maledon, Feliz y Tavares, sin desprestigiar a los competentes secundarios, una tripleta que puede hacerlo campeón. No pierde un partido desde el 1 de noviembre , sin ir más lejos. El amplio talento de ambos conjuntos destapó desde los primeros minutos un partido excelso, vertiginoso, lleno de contacto pero bello a más no poder. Baldwin y Larkin, inalcanzable dupla, lanzaron al Fenerbahçe gracias a un parcial de 4-9, declaración de guerra a la que Campazzo contestó con dos triples portentosos. Así, el Madrid se levantó del golpe inicial y recuperó el pulso, comenzó a encajonar a los turcos y, con una nueva canasta del argentino, volvió a liderara el electrónico. Muy buenas sensaciones que los aciertos de Horton-Tucker y Clyburn supieron minimizar poco después. En el segundo cuarto entró en juego Luwawu-Cabarrot, cuatro puntos consecutivos del galo que, aderezados con un gran mate de Tavares, colocaron a los locales a seis de distancia. En ese momento le entraron las dudas al Fenerbahçe, cohibidas sus circulaciones y menos imponentes sus individualidades. Todo lo contrario que sus homónimos blancos, como Maledon y su imparable baloncesto. Jasikevicius, mientras el barco se hundía, se hartaba a pedir tiempos muertos, y solo Key y Horton-Tucker acudieron al rescate, principales culpables de que los locales no llegaran al descanso con una ventaja más abultada. Tras el paso por vestuarios, los otomanos se encomendaron a la defensa para igualar el marcador, una estrategia rentable pues el Madrid solo consiguió sumar cuatro puntos en los primeros cuatro minutos de periodo. Sin embargo, los de Jasikevicius tampoco estaban finos en la anotación, lastre que permitía a sus rivales mantener una cómoda superioridad, más amplia después de que Procida diese en la diana desde la línea de tres. Okeke y Feliz sumaron otros tres cada uno y, de nuevo, la ventaja madridista se elevó hasta los 12 tantos. El Palacio celebraba que solo faltaba un último arreón para quedarse con la victoria. Atemorizados por llevarse una dura derrota, los turcos, liderados por Clyburn, sacaron los dientes en la última manga y firmaron un gran parcial de 0-9, lo que obligó a los blancos a rebajar la euforia y a volver a remangarse. En ese momento, Maledon y Feliz volvieron a tomar las riendas de la situación para que el el despiste no fuera a más.