Monteseirín, el socialista que le quitó la alcaldía a Borbolla

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Alfredo Sánchez Monteseirín fue un municipalista convencido. Socialista y ugetista militante desde los 18 años, su carrera política se inició mientras estudiaba Medicina en una concejalía de Burguillos (1979 -1987) y entre 1987 y 1999 en Mairena del Aljarafe , se fraguó en la Diputación de Sevilla y tuvo en 1998 un punto culminante cuando desafió al mismísimo expresidente de la Junta de Andalucía José Rodríguez de la Borbolla en las primarias a la Alcaldía de Sevilla que le catapultaron a la Alcaldía capitalina. Su plataforma política fue la Diputación Provincial , institución que siempre ha estado gobernada por el PSOE, a la que llega en 1983 y donde desempeñó las delegaciones de Sanidad y Asuntos sociales, además de la portavocía del grupo socialista entre 1991 y 1995 año en el que llega a la presidencia de la institución provincial, cargo que le llevaría también a presidir la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, organismo desde el que fue muy activo en el impulso del pacto local y la reivindicación de mayor financiación a los ayuntamientos. Su inventario político se centra en la Alcaldía pero, gracias a su formación como médico, fue en esta etapa dedicado a la política provincial clave en procesos como el desmantelamiento de los antiguos grandes centros de beneficencia como la Casa Cuna de Sevilla o más tarde el Psiquiátrico de Miraflores, así como el traspaso al SAS de entidades que hasta ese momento fueron de competencia provincial, como el Hospital de San Lázaro. En aquellas primarias que marcaron la carrera política de Monteseirín y la del PSOE en Sevilla, captó «el respaldo entusiasta de las bases» frente al aparato. Avasalló a su adversario presentando más de un millar de avales y ganó, propiciando la renuncia de Borbolla, que desde 1995 ejercía como portavoz del grupo municipal socialista. A pesar de aquella victoria no fue precisamente la vida orgánica del partido el mar en el que mejor navegó Monteseirín, que nunca apostó por hacerse con las riendas del partido, dirigido entonces por su cuñado Luis Navarrete y luego por un peso pesado de Manuel Chaves , como fue José Antonio Viera . Su espacio fue el municipalismo y en la Alcaldía estableció su cuartel general del que salieron nombres destacados de socialismo sevillano que han marcado la política municipal , regional y nacional en las últimas décadas: desde Susana Díaz , a la que hizo concejal de Juventud con 24 años, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis o Juan Espadas , quien le sucedió años más tarde en la Alcaldía; aunque su grupo de amigos y colaboradores a la postre fue más reducido e íntimo, como quedó inmortalizado en la foto de la celebración de sus 25 años como alcalde, en el que participaron, entre otros, Evangelina Naranjo, Carmen Carrasco, Enrique Hernández, Alejandro Martín y Fran Fernández . Su victoria en las primerias no le llevó a ganar las elecciones municipales de 1999. Paradójicamente, Monteseirín fue el alcalde que acumuló más años en el sillón de la Plaza Nueva, pero nunca ganó con mayoría absoluta unas elecciones. Siempre dependió de pactos. Su llegada a la alcaldía se gesta mediante un acuerdo con Alejandro Rojas Marcos , para desbancar a Soledad Becerril de la Alcaldía que le sacaba al PSOE un concejal. La exalcaldesa se opuso personalmente a otro pacto con el histórico andalucista, negativa que aprovechó Monteseirín para con el pretexto de allanar el camino a la red de Metro y seguir promoviendo la candidatura olímpica de Sevilla alcanzó el acuerdo de Gobierno. Ambos políticos habían tenido una buena relación desde 1994 cuando Ayuntamiento y Diputación se unieron en la petición del Mundial de Atletismo de 1999 en el estadio de la Cartuja, en el que Sánchez Monteseirín se estrenó prácticamente como alcalde. En 2003, Monteseirín consiguió su única victoria electoral en votos, aunque lejos de la mayoría absoluta. Aunque podría haberse apoyado en los 4 ediles andalucista de José Núñez , decide cambiar de socio y firma un acuerdo programático y de gobierno con la Izquierda Unida (IU) de Paula Garvín en un claro giro a la izquierda que marcaría claramente su porvenir político. En ese mandato salta el caso de las facturas falsas del distrito Macarena. Como un pacto de resistencia se concibió su tercera y última alianza política en 2007. El empate técnico con el PP de Zoido a 15 concejales le llevó a un segundo acuerdo de Gobierno con IU en el que la coalición de izquierdas liderada ya por un carismático Antonio Rodrigo Torrijos ganó mayor peso político en el Gobierno municipal. Fue el mandato en el que se consolidaron las grandes apuestas urbanísticas de la era Monteseirín y el que sale a la luz (2009) el caso Mercasevilla , punta de lanza de los casos de corrupción que marcaron aquella gestión municipal y que a la postre le impiden acceder como candidato. En marzo de 2010 comunica al partido que no repetiría como candidato . «Tres mandatos al frente de la ciudad ya está suficientemente bien, por tanto hay que buscar un nuevo ciclo dentro de la continuidad del proyecto socialista». Ni siquiera pudo comandar su relevo en la Alcaldía, ni Emilio Carrillo primero ni Gómez de Celis después fueron proyectados como alcaldables. Griñán, entonces secretario general de los socialistas, designó a Juan Espadas como candidato aunque éste no se hizo con la Alcaldía hasta 2015, tras el mandato de la mayoría absoluta de Juan Ignacio Zoido.