Alfredo Sánchez Monteseirín , fallecido este lunes a los 69 años, deja una huella profunda en la Sevilla contemporánea. Durante sus doce años como alcalde, entre 1999 y 2011, impulsó una transformación urbana que modificó la movilidad, el espacio público y la imagen de la ciudad. Pero el final de su etapa política estuvo marcado por una acumulación de controversias que terminaron por debilitar su posición: el encarecimiento de proyectos emblemáticos, las tensiones con Izquierda Unida, la pérdida de respaldo dentro de su propio partido y, sobre todo, el caso Mercasevilla. No fue la transformación urbana, por sí misma, lo que comprometió el final de su mandato. La peatonalización del centro, los carriles bici, el tranvía o la remodelación de... Ver Más