El 30 de junio de 2011, en un acto con voluntad de simbolismo, el director de entonces de la vieja Masia, Carles Folguera, cerró las puertas de hierro forjado de la Masia, acompañado de Josep Maria Bartomeu, que ejercía de vicepresidente deportivo, y Guillermo Amor, uno de los primeros inquilinos de la residencia de jóvenes futbolistas. A lo largo de 32 años de actividad, pasaron por su literas más de 500 jugadores, como Pep Guardiola, Carles Puyol, Andrés Iniesta, Víctor Valdés o Tito Vilanova. A partir de ese momento, las promesas se mudaron a la residencia Oriol Tort, en la Ciutat Esportiva construida en Sant Joan Despí. Y la casa, pegada al Camp Nou, quedó en desuso.Seguir leyendo....