Strigo y Lockheed Martin, empresas tecnológicas expertas en defensa, acaban de revolucionar los misiles de Estados Unidos con su nuevo sistema de guiado en tiempo real

Wait 5 sec.

El Ejército de Estados Unidos ha dado un paso importante en el desarrollo de sus capacidades de ataque de precisión. En colaboración con Lockheed Martin, ha probado con éxito un sistema que permite modificar el objetivo de un cohete GMLRS cuando ya se encuentra en pleno vuelo. La demostración tuvo lugar en el polígono de White Sands, en Nuevo México, y terminó con el impacto sobre un objetivo móvil.La prueba combinó tres elementos: el cohete GMLRS, lanzado desde un sistema HIMARS, el enlace de datos Strigo y el sistema de guiado Remote Interceptor Guidance-360 (RIG-360). Gracias a esta integración, los responsables de la operación pudieron transmitir nueva información de localización durante el trayecto y modificar el objetivo inicialmente asignado al proyectil. El resultado demuestra que es posible introducir cambios en una misión después de que el arma haya abandonado el lanzador.Un cohete HIMARS capaz de cambiar de objetivo durante el vueloEl protagonista de la demostración fue el Guided Multiple Launch Rocket System (GMLRS), una munición de precisión utilizada por los lanzadores HIMARS y M270. Hasta ahora, este tipo de ataques dependía fundamentalmente de las coordenadas introducidas antes del disparo. Aunque el proyectil disponía de sistemas de navegación y guiado, modificar el objetivo una vez iniciado el vuelo suponía un desafío tecnológico considerable.La integración desarrollada por Lockheed Martin busca superar esa limitación sin necesidad de rediseñar por completo el cohete. El sistema Strigo proporciona el enlace de comunicaciones, mientras que RIG-360 permite transmitir la información de guiado actualizada. De esta manera, los datos procedentes de los sistemas de vigilancia y adquisición de objetivos pueden incorporarse a una operación que ya está en marcha.La principal ventaja aparece cuando el enemigo cambia de posición después del lanzamiento. En lugar de depender exclusivamente de las coordenadas originales, los mandos pueden adaptar la asignación del objetivo a las nuevas circunstancias. Esto podría resultar especialmente útil frente a vehículos militares en movimiento o amenazas cuya ubicación cambia rápidamente.Lockheed Martin financió internamente los trabajos de integración y presentó el ensayo como un avance para conectar sensores, lanzadores y sistemas de ataque dentro de una misma red operativa.Una tecnología que podría llegar a otros misiles estadounidensesLas posibilidades de esta innovación no se limitan al GMLRS convencional. Lockheed Martin también ha señalado que la solución de enlace de datos podría aplicarse a otras municiones, entre ellas el Extended Range GMLRS, una versión de mayor alcance, y el Precision Strike Missile (PrSM), el nuevo misil de ataque terrestre desarrollado para los lanzadores HIMARS y M270.La evolución apunta hacia un modelo de combate en el que los sistemas de armas no actúan de manera aislada, sino que reciben información de diferentes sensores y plataformas. Esta conexión permitiría adaptar las operaciones a un escenario en constante cambio y aprovechar mejor los datos disponibles en el campo de batalla.Sin embargo, conviene distinguir entre una demostración satisfactoria y una capacidad plenamente operativa. El ensayo confirma que el GMLRS pudo recibir información actualizada y destruir un objetivo móvil, pero no acredita que todos los proyectiles estadounidenses dispongan ya de esta tecnología ni que su despliegue generalizado esté completado.Tampoco se han divulgado detalles como la distancia del disparo, el momento exacto de la actualización o las condiciones técnicas de la prueba. Su aplicación militar dependerá de nuevas evaluaciones, de la fiabilidad de las comunicaciones y de la integración con los sistemas de mando.La demostración de White Sands constituye, en cualquier caso, un avance relevante para la artillería de precisión estadounidense: la posibilidad de modificar el destino de un cohete cuando ya está en el aire.