El Barça ni se acuerda de sus problemas cuando Raphinha coge el balón. El momento del brasileño es estratosférico y, estando sobre el césped, el equipo de Hansi Flick tiene un motor incombustible. Presiona e insta a sus compañeros a no decaer pese a los minutos, regatea, corre sin escatimar en esfuerzos y, para colmo, marca. Porque Raphinha, encarando ante la portería, se está comiendo todos los récords.Seguir leyendo....