El arquitecto Joaquín Torres aún está en shock. Él y su socio Rafael Llamazares estaban en el tren camino a Sevilla que se ha accidentado y cuyo número de muertes aún no se ha confirmado. «Prefiero no pensar muy bien lo que hemos vivido. Estoy muy desconcertado y no entiendo cómo puede haber pasado lo que ha pasado», ha compartido. Así lo ha contado el propio empresario en directo, que ha hablado con el reportero de 'El programa de Ana Rosa' que se encontraba en la zona de Urda y ha entrevistado a varios de los viajeros que se han salvado. «Nos hemos salvado de milagro porque yo iba en el vagón cinco pero ya el vagón seis estaba completamente destrozado», ha compartido. Joaquín estaba en el baño en el momento del accidente, al igual que otro de los viajeros con los que han hablado desde el programa de Telecinco que se encontraba en la cafetería. El arquitecto, que lucía una camiseta de manga corta y unas gafas de sol, se mostraba especialmente afectado, y aún nervioso tras lo ocurrido. « No va a haber buenas noticias », ha dicho el empresario, totalmente desesperanzado. Joaquín Torres, nacido en Barcelona en 1970, creció sin embargo en Madrid, desde donde salía esta mañana camino a Sevilla. Fundó a finales de los años 90 su empresa A-cero, conocida por haber creado algunas de las casa de famosos más populares, y de la que se habló hace poco porque se dijo que estaba reformando la que será la futura casa de Rosalía en la capital. El arquitecto ha pasado por una mala racha en los últimos años. A pesar de haber tenido una carrera de éxito, en su vida personal se ha enfrentado a varios duros golpes. A principios de 2024 falleció su madre, una dolorosísima pérdida que afectó a su salud y su estado emocional, y a finales de 2025 se separó de Raúl Prieto, con quien había mantenido una relación de once años. « He perdido pilares , como mi madre o mi pareja, a amigos, a hermanos, a socios. He perdido trabajos, dinero, incluso el prestigio y la salud…», decía a principios de este año. «Toqué fondo. La pérdida de mi madre me llevó al abismo, y durante un tiempo preferí olvidarla antes que recordarla», recordaba recientemente en una entrevista con '¡Hola!'. «Cuando, finalmente, acepté su ausencia física y empecé a convivir con su recuerdo, todo cambió. De algún modo, ella me llevó al abismo, pero también me ayudó a salir de él. Hoy siento que soy la mejor versión de mí mismo, porque su presencia, de una forma u otra, sigue siempre cerca de mí», compartía.