En la que parece ser ya una cita fija de sus viajes papales, el Vaticano ha confirmado que León XIV mantendrá «algunos encuentros» con víctimas de abusos durante el viaje que realizará en noviembre a Uruguay, Argentina y Perú. Otra consecuencia de esa normalización es que por segunda vez la Santa Sede anuncia esas reuniones con bastantes días de adelanto para evitar especulaciones y maniobras de presión. «Durante los días del próximo Viaje Apostólico del Santo Padre a América Latina, están previstos algunos encuentros con personas que han sido víctimas de abusos por parte de miembros del clero y de la Iglesia», ha comunicado este martes la Oficina de Prensa de la Santa Sede, a nueve días de que el Papa aterrice en Montevideo. Según el Vaticano, «estos encuentros responden al deseo del Papa de expresar su cercanía a quienes han sufrido y siguen sufriendo a causa de esta violencia, de construir junto a ellos caminos de sanación accesibles para todo aquel que lo necesite y de garantizar que la Iglesia sea un lugar seguro y espiritualmente sano, que viva y comunique el Evangelio». El Vaticano no ha precisado ni cuándo, ni dónde ni con quién mantendrá el Papa estos encuentros. Durante su viaje a España León XIV se reunió con víctimas de abusos. La reunión tuvo lugar el 8 de junio en la Nunciatura en Madrid y participaron seis víctimas. La conversación duró una hora y el Papa les solicitó «propuestas para que la respuesta de la Iglesia ante estos trágicos casos sea más eficaz». El pasado 27 de septiembre, durante su viaje a Francia, el Papa se reunió en Lourdes con siete víctimas de abusos cometidos por sacerdotes . El encuentro de dos horas se celebró en el Palacio episcopal. Las víctimas eran cuatro hombres y tres mujeres. Entonces, León XIV se comprometió a que «el mal que han sufrido no se repita con otras personas» y escuchó sus propuestas. «Les pedí que me ayudaran también a transmitir a otras víctimas la voluntad, tanto mía como de la Iglesia, de escucharlas y acompañarlas en su camino hacia la sanación, reconociendo el dolor que se les ha causado en sus vidas a causa de situaciones de abuso», explicó el Papa un día más tarde en la rueda de prensa en el avión de regreso a Roma. También allí mencionó que «el abuso sexual es, ante todo, un problema humano» pero que «cuando ocurre dentro de la Iglesia adquiere otra dimensión completamente diferente, porque la vida de fe de las personas queda profundamente herida y, a veces, incluso destruida». «Por eso, la Iglesia tiene la responsabilidad especial de acompañarlos y ayudarles a buscar la sanación», concluyó. Esta semana, han solicitado mantener un encuentro con León XIV durante los días que estará en Perú más de 30 víctimas del Sodalicio de Vida Cristiana. Esta institución fue disuelta por el Papa Francisco en enero de 2025, pocos meses antes de fallecer, por «falta de un carisma fundacional legítimo». En mayo , el comisario apostólico a cargo de la disolución, el sacerdote español Jordi Bertomeu , se desplazó tres semanas a Lima para reunirse con las personas que habían presentado reclamaciones por abusos delictivos y por comportamientos ilícitos o impropios en el Sodalicio, y fijar eventuales indemnizaciones y compensaciones. Desde hace años, a causa de su trabajo primero para aclarar la situación del Sodalicio y el alcance de los abusos, y luego comisario encargado de su disolución, Bertomeu ha sido objeto de campañas denigratorias por parte de simpatizantes de esta institución.