Volar con powerbank, móvil y portátil: qué baterías puedes llevar, dónde va cada una y qué ya no puedes hacer a bordo

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Si vas a coger un avión con una batería externa, lo esencial cabe en cuatro reglas. El powerbank va siempre en la cabina, nunca en la maleta facturada. Como máximo dos por persona. Desde el 27 de marzo de 2026, la norma internacional prohíbe recargarlo durante el vuelo y desaconseja usarlo para cargar el móvil. Y por encima de 100 Wh empiezan los permisos o, directamente, el «no». Algunas aerolíneas, como Lufthansa, van más allá y prohíben también usarlo.Este cambio no lo decidió una aerolínea concreta. Lo aprobó la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) con una adenda a sus Instrucciones Técnicas sobre mercancías peligrosas, aplicable desde el mismo 27 de marzo, y la IATA, la asociación de aerolíneas, lo explica en una guía para operadores sobre powerbanks publicada pocos días después.¿Qué cambió con los powerbanks en 2026?Cambió su estatus. Antes de esa adenda, la normativa trataba las baterías externas igual que las baterías de repuesto; la adenda de la OACI las separa y les da reglas propias. Para el pasajero, según el texto que reproduce IATA, un powerbank:tiene que ir en el equipaje de mano (esto ya era así);no se puede recargar a bordo (requisito nuevo);no debería usarse para cargar otro aparato durante el vuelo (recomendación nueva);no se pueden llevar más de dos por persona (requisito nuevo);tiene que ir protegido contra cortocircuitos cuando no se usa: en su embalaje original, con los terminales tapados o en una bolsa individual.Ojo al matiz, porque parte de la cobertura en prensa lo ha simplificado. La norma internacional prohíbe recargar el powerbank en el avión, pero lo de usarlo para cargar el móvil queda como recomendación. La prohibición total de uso existe, pero la imponen aerolíneas concretas. Lufthansa, por ejemplo, indica en su página sobre dispositivos electrónicos y baterías que está prohibido cargar y utilizar baterías externas a bordo, salvo para dispositivos médicos aprobados, y que no deben guardarse en los compartimentos superiores, sino bajo el asiento delantero, en el bolsillo del asiento o contigo.IATA también recuerda que cada Estado adopta los cambios a su ritmo: en algunos es inmediato y en otros requiere trámites o reformas legales. En la práctica, la regla que te aplicarán en la puerta de embarque es la de tu aerolínea, y esa la tienes que mirar antes de volar.¿Por qué tanta prisa? La guía de IATA habla de una preocupación creciente por el riesgo de fuga térmica e incendio, de fabricantes que venden baterías baratas sin superar las pruebas de seguridad de transporte (la norma UN 38.3) y de los powerbanks inalámbricos, que algunos pasajeros han visto sobrecalentarse y destruirse. La EASA, la agencia europea de seguridad aérea, ya había publicado en mayo de 2025 un boletín sobre baterías de litio tras detectar un aumento de incidentes a bordo. Su responsable de normas de vuelo, Jesper Rasmussen, calculaba entonces que cada pasajero sube al avión con cuatro o cinco aparatos con este tipo de batería. Aquel boletín decía que usar o cargar powerbanks no estaba prohibido, aunque sí muy desaconsejado. Menos de un año después, la recarga ya está prohibida.¿Cuántos Wh tiene tu batería y dónde va cada cosa?El límite no se mide en mAh, sino en vatios-hora (Wh). Si tu batería no lo indica, Lufthansa da la fórmula: miliamperios-hora por voltios, dividido entre 1.000. Un ejemplo: un powerbank de 20.000 mAh cuya etiqueta indique 3,7 V tiene 74 Wh (20.000 × 3,7 / 1.000). Usa siempre la tensión que figure en la etiqueta junto a los mAh, porque cambiarla altera el resultado.Con ese número, la tabla de la guía de IATA para pasajeros queda así:Qué llevasHasta 100 WhDe 100 a 160 WhMás de 160 WhAparato con la batería dentro (móvil, portátil, cámara)Cabina o bodega, sin permisoCabina o bodega, con permiso de la aerolíneaSolo como cargaBatería de repuestoSolo cabina, sin permisoSolo cabina, máximo dos, con permisoSolo como cargaPowerbankSolo cabina, máximo dosProhibido según la tabla de IATASolo como cargaAlgunos detalles que suelen pillar por sorpresa:Aparatos en la maleta facturada. Se admiten, pero si la batería supera los 2,7 Wh tienen que ir completamente apagados, no en reposo ni en hibernación. Un portátil cerrado en suspensión no cumple.Límites por persona. IATA fija un máximo de 15 aparatos electrónicos y de 20 baterías de repuesto por pasajero; para llevar más hace falta permiso de la aerolínea.Cigarrillos electrónicos. Solo en cabina.Maletas inteligentes. Si la batería es extraíble y vas a facturarla, tienes que sacarla y llevarla contigo.El tramo de 100 a 160 Wh en powerbanks, en transición. La adenda de la OACI todavía permite llevarlos con aprobación de la aerolínea, pero IATA ya anuncia que esa posibilidad desaparecerá de su reglamento de mercancías peligrosas, cuya nueva edición entra en vigor el 1 de enero de 2027. Si tienes una batería de ese tamaño, cuenta con que no vuele contigo.Y si el móvil se calienta en pleno vuelo, no lo metas en la mochila y te olvides: la EASA pide que el pasajero vigile sus aparatos en todo momento, y la FAA estadounidense insiste en avisar de inmediato a la tripulación si uno se sobrecalienta o echa humo, porque está entrenada para apagarlo. Para distinguir un calentón normal de uno preocupante, repasamos por qué se calienta el móvil y cuándo debes preocuparte.¿Cómo cargar entonces el móvil en un vuelo largo?Con el enchufe o el puerto USB del asiento, si lo hay. Es lo que recomendó la EASA en 2025: que los aparatos se carguen solo con la alimentación del avión y siempre bajo la vista del pasajero. El powerbank, en cambio, no debería usarse para cargar el móvil durante el vuelo, según ese mismo boletín.Mi consejo práctico, a partir de esas reglas, es llegar al aeropuerto con el móvil al cien por cien, activar el modo de ahorro antes de despegar y dejar la batería externa a mano, pero guardada. La EASA añade un detalle útil: una batería con menos carga supone menos riesgo, así que es preferible viajar con ella con poca carga y recargarla al llegar. Y si piensas usar datos o el wifi de a bordo, revisa antes dónde puedes usar el móvil como en casa y dónde te pueden cobrar, incluidos barcos y aviones, porque la conectividad en vuelo no siempre entra en la tarifa.Mi postura: la norma es razonable y llega tarde. Un powerbank barato sin certificar, cargándose dentro de una mochila en el compartimento superior, es exactamente el escenario en el que nadie ve el humo hasta que es demasiado tarde. Lo que sí critico es el caos de reglas distintas por aerolínea y por país, que convierte cada viaje en una consulta previa obligatoria. Mientras la OACI recomiende y las compañías prohíban, el criterio útil para el pasajero es sencillo: que el powerbank viaje en cabina, apagado, protegido y sin tocarlo hasta aterrizar.La noticia Volar con powerbank, móvil y portátil: qué baterías puedes llevar, dónde va cada una y qué ya no puedes hacer a bordo fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.