Conectar el móvil al coche, consultar dónde lo has aparcado desde una aplicación o utilizar el navegador se ha convertido en algo habitual. Son funciones prácticas que hacen más cómoda la conducción, pero también tienen otra cara. Para ofrecer estos servicios, los vehículos conectados pueden generar y procesar información sobre sus desplazamientos, su funcionamiento e incluso el comportamiento de quien está al volante.Seguir leyendo....