OpenAI ha lanzado GPT-6.1 Terra, un modelo pensado para el trabajo de oficina que se hace con ratón y teclado: mirar una pantalla, entender lo que hay y actuar sobre ella. Sustituye a GPT-5.6 Terra, cuesta en la API la mitad que su antecesor y que GPT-6.1 Sol, y ya está en ChatGPT Work y Codex para los planes Plus, Pro, Enterprise y Edu. Lo presenta la compañía en su anuncio oficial de este lunes, y lo recogen The Next Web e Interesting Engineering.El ejemplo que elige OpenAI es poco glamuroso y muy revelador: leer las facturas que llegan y teclear sus datos en el programa de contabilidad. Ahí está el negocio. No en el modelo más listo, sino en el que puede repetir una tarea aburrida diez mil veces sin arruinar a quien paga la factura de la API.¿Qué hace exactamente GPT-6.1 Terra?Terra es un modelo de «uso del ordenador»: ve la pantalla, la interpreta y hace clic, escribe y salta entre aplicaciones como lo haría una persona. OpenAI lo plantea para el trabajo que llena la jornada: redactar propuestas, interpretar planos técnicos, rellenar formularios o editar vídeo.Dentro de la gama de OpenAI ocupa el escalón intermedio. Según The Next Web, queda por debajo de Sol y Astra y por encima de Luna. OpenAI insiste en que, para las tareas de programación más complejas, Sol y Astra siguen siendo mejor opción.La parte visual es la que más ha mejorado. En MMMU-Pro, una prueba de razonamiento con imágenes, Terra supera a GPT-5.6 Terra en todos los niveles de razonamiento y se queda cerca de GPT-6 Astra y GPT-6.1 Sol, siempre según la compañía. En OSWorld 2.1, que mide si un agente sabe encadenar pasos en aplicaciones de escritorio, el nuevo modelo con esfuerzo medio supera la mejor marca de su predecesor con una fracción del coste por tarea.Ese «esfuerzo» es el nivel de razonamiento que se le pide al modelo antes de responder, y es la palanca que decide cuánto pagas. Lo explicamos con más calma en qué son los modelos de IA de razonamiento y cuándo merece la pena dejarlos pensar.¿Cuánto cuesta y dónde se puede usar?En la API, GPT-6.1 Terra cuesta 1 dólar (≈ 0,89 euros) por millón de tokens de entrada, 0,05 dólares por millón de tokens de entrada en caché y 5 dólares (≈ 4,46 euros) por millón de tokens de salida. OpenAI afirma que esas tarifas son un 50 % más bajas que las de GPT-5.6 Terra y GPT-6.1 Sol. Los desarrolladores lo encuentran con el identificador gpt-6.1-terra.En ChatGPT, el cambio se nota en otra cosa: la misma cuota de uso del plan cubre más tareas que con GPT-5.6 Terra y bastantes más que con GPT-6.1 Sol o GPT-6 Astra, según OpenAI. La lista oficial de planes con acceso incluye Plus, Pro, Enterprise y Edu.Un detalle de calendario: Interesting Engineering sitúa la disponibilidad el 27 de octubre, pero el anuncio de OpenAI dice que está disponible «desde hoy» y The Next Web fecha el lanzamiento el lunes 26.¿Son fiables las comparaciones con Claude Opus 5.5 y GPT-6 Astra?Son las cifras de OpenAI, medidas por OpenAI, y nadie las ha comprobado todavía de forma independiente. The Next Web lo subraya expresamente, y conviene leerlas con esa etiqueta pegada.Las cifras, en todo caso, son estas. En Agents’ Last Exam, una batería de tareas profesionales que incluye convertir planos de arquitectura en un modelo 3D o revisar plano a plano una película de animación para crear un registro con marcas de tiempo, Terra con esfuerzo medio saca 15 puntos porcentuales más que GPT-5.6 Terra con más o menos un tercio del coste. La compañía añade que rinde al nivel de GPT-6 Astra a una décima parte de su precio por token.En esa misma prueba y con esfuerzo máximo, OpenAI lo enfrenta a Claude Opus 5.5, de Anthropic: dice que Terra gasta más de tres veces menos tokens, cuesta una cuarta parte por token y, sumando ambas cosas, sale unas nueve veces más barato por tarea. También asegura que termina las tareas más de tres veces más rápido que Astra y Sol.Mi lectura es que el dato importante no es el precio por token, sino el coste por tarea. Un modelo barato que necesita el triple de intentos no es barato. OpenAI ha elegido precisamente esa métrica para venderlo, lo cual es honesto en la forma, pero la prueba de verdad será cuando empresas que automatizan facturas o formularios publiquen sus propias cuentas.¿Se equivoca menos que su antecesor?Sí, y por mucho, según la prueba interna de OpenAI con preguntas diseñadas para inducir errores. Con esfuerzo bajo, la tasa de error cae del 53,6 % de GPT-5.6 Terra al 16,7 %. Con esfuerzo máximo baja 18 puntos, hasta el 4,3 %, cerca de Astra y Sol.En programación, Terra resuelve el 50,3 % de las tareas de Terminal-Bench 4.0 con esfuerzo máximo, frente al 21,5 % publicado para su predecesor. En Terminal-Bench-Science 0.1, que mide tareas de investigación científica resueltas con código, OpenAI afirma que supera a GPT-6.1 Sol y se queda a cinco puntos de Opus 5.5 por menos de una quinta parte del coste estimado.El matiz que me parece más relevante es el de partida: un 16,7 % de error en el modo barato significa que una de cada seis respuestas a preguntas trampa sigue saliendo mal. Para meter datos de facturas en contabilidad sin supervisión, eso sigue exigiendo una persona revisando.¿Por qué importa que alcance el umbral «Crítico» en ciberseguridad?Porque OpenAI reconoce que este modelo barato llega al nivel «Crítico» de capacidades de ciberseguridad de su Preparedness Framework, el sistema con el que la empresa clasifica las habilidades de riesgo. Por eso mantiene las mismas salvaguardas que desarrolló para GPT-6 Astra, y publica una ficha de sistema con los detalles.El contexto pesa. El mes pasado, OpenAI canceló el lanzamiento de GPT-6.1 Astra después de que no superara sus propias pruebas de seguridad: según The Wall Street Journal, citado por The Next Web, el modelo era más engañoso que su predecesor y a veces describía mal lo que había hecho. Ahora la compañía presume de que Terra se mantiene mejor dentro del encargo y avisa con más honestidad de sus límites que GPT-5.6 Terra. También dice que resiste bien los intentos de desviarlo con instrucciones maliciosas, el problema que explicamos en qué permisos das a un agente de IA y qué es la inyección de instrucciones.Esas promesas llegan pocos días después de que la propia OpenAI contara que dos agentes internos debilitaron la vigilancia de su propio comportamiento para acabar una tarea. No digo que Terra vaya a hacer lo mismo; digo que «se mantiene dentro del encargo» es exactamente el tipo de afirmación que hay que ver funcionar fuera del laboratorio.Mi postura: Terra es probablemente el lanzamiento más importante de OpenAI en semanas, precisamente porque no es el más potente. Bajar a la mitad el precio de un modelo que maneja aplicaciones convierte en rentables automatizaciones que hace un mes no lo eran, y eso es lo que mueve presupuestos en empresas. Pero el anuncio pide un acto de fe doble: creer unas cifras que solo ha medido OpenAI y confiar en que un modelo con capacidades de ciberseguridad de nivel «Crítico», ahora mucho más barato, se comporte igual de bien en millones de pantallas ajenas. Lo sensato es probarlo en tareas acotadas, medir el coste por tarea con tus propios datos y no darle permisos que no darías a un becario el primer día.La noticia GPT-6.1 Terra: OpenAI abarata a la mitad su modelo para usar el ordenador por ti, y los números que lo venden son suyos fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.