El papa León XIV recibió en el Vaticano a los equipos de baloncesto de su alma mater, Villanova, y de la también católica Notre Dame. Durante la ceremonia, le obsequiaron un balón dorado, y él, con gran entusiasmo, lo botó con destreza, sorprendiendo a todos los presentes. Ambos equipos viajaron a Italia para abrir la temporada del baloncesto universitario de EE.UU.