Milán busca dejar atrás sus problemas de contaminación mediante uno de los proyectos de reforestación urbana más ambiciosos de Europa. La iniciativa Forestami ya plantó cerca de 640.000 árboles y arbustos y pretende alcanzar los tres millones para 2030. Su impacto ambiental acaba de recibir un importante reconocimiento de Naciones Unidas.