El caso llega a la Audiencia Provincial de Barcelona después de que la propietaria ignorase las quejas de la inquilina, que llevaba años conviviendo con humedades y hongos en las paredes. La Justicia ha establecido una reducción de la renta hasta que se solucionen los problemas de habitabilidad, aunque descarta que la afectada pueda dejar de pagar el alquiler mientras siga viviendo en el inmueble.Seguir leyendo....