Después de un verano con 11 incorporaciones, el Barça iniciaba una nueva etapa a las órdenes de Aleksander Sekulic. El técnico esloveno fue el elegido para liderar un proyecto completamente renovado, con el objetivo de poner fin a tres años sin títulos. Un mes después, el equipo azulgrana ya ha perdido la primera oportunidad de levantar un trofeo tras caer en la final de la Supercopa de España ante el Asisa Joventut. Sin embargo, ha dejado señales bastante positivas, aunque la irregularidad ha sido una de las notas predominantes de un equipo que todavía tiene mucho margen de mejora. Seguir leyendo....