China podría estar ampliando las capacidades de uno de sus principales aviones de ataque de largo alcance. El bombardero estratégico H-6K ha sido fotografiado en vuelo con dos cápsulas instaladas bajo las alas que, por su apariencia, podrían corresponder a equipos diseñados para interferir en los radares enemigos.Las imágenes, difundidas en redes sociales, han despertado el interés de los analistas militares, pero su autenticidad no ha sido verificada de forma independiente. Tampoco se conoce cuándo ni dónde fueron tomadas, por lo que todavía no está claro si se trata de una prueba experimental o de una modificación destinada al servicio operativo.Cápsulas de guerra electrónica para dificultar la detección enemigaLos dispositivos observados parecen similares a los sistemas de interferencia electrónica de la familia RKZ930, asociados al J-16D, una variante china especializada en guerra electrónica. Este tipo de equipos puede emitir señales destinadas a dificultar el funcionamiento de los radares adversarios, complicando la detección, el seguimiento y la interceptación de aeronaves.Si se confirma que el H-6K está probando estos sistemas, la modificación podría permitirle apoyar sus propias misiones de ataque mediante interferencias electrónicas, en lugar de depender exclusivamente de aeronaves especializadas que lo acompañen. Esto sería especialmente relevante en operaciones a larga distancia y en espacios aéreos protegidos por sistemas de defensa antiaérea.Sin embargo, aún se desconoce qué frecuencias podrían afectar las cápsulas, cuál sería su alcance efectivo y si están preparadas para realizar ataques electrónicos o cumplen otras funciones. Por ahora, las fotografías no bastan para demostrar que el bombardero haya incorporado una capacidad operativa nueva.El H-6K, una plataforma de largo alcance que sigue evolucionandoEl H-6K es una evolución modernizada de la familia de bombarderos H-6, cuyo diseño original deriva del soviético Tu-16. La aeronave comenzó sus pruebas de vuelo en 2007 y se ha convertido en una de las plataformas principales de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación para misiones de ataque a larga distancia.Diversas estimaciones sitúan su alcance en unos 8.000 kilómetros y su capacidad de carga en aproximadamente 12 a 15 toneladas. El avión puede transportar armamento de largo alcance, incluidos misiles de crucero, lo que le permite atacar objetivos sin tener que aproximarse necesariamente a las defensas enemigas.China ya había explorado funciones de guerra electrónica en otras variantes de la familia H-6. Por tanto, la posible incorporación de nuevas cápsulas no supondría una idea completamente inédita, aunque sí podría representar una evolución de las capacidades de esta versión.