BAE Systems, multinacional experta en sistemas de defensa, presenta su nuevo lanzador de misiles que cambiará la guerra en el mar

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La Marina de Estados Unidos busca formas de mantener su potencia de fuego durante operaciones prolongadas lejos de sus bases. En un conflicto naval de alta intensidad, los buques pueden consumir rápidamente sus reservas de misiles, mientras que reponerlas en el mar continúa siendo un desafío logístico.Para responder a este problema, BAE Systems ha probado el Adaptable Deck Launcher (ADL), un sistema de lanzamiento instalado sobre la cubierta que aprovecha tecnologías ya utilizadas por la Armada estadounidense. La compañía anunció el ensayo el 27 de octubre de 2026, tras completar la primera demostración de fuego real del dispositivo.Un lanzador que aprovecha la tecnología existenteEl ADL utiliza elementos de la arquitectura del sistema de lanzamiento vertical Mk 41, ampliamente empleado en buques de guerra estadounidenses y aliados. En lugar de alojar los misiles en celdas verticales bajo cubierta, el nuevo dispositivo permite instalarlos en módulos protegidos sobre la cubierta del buque.El sistema es compatible con los contenedores Mk 25 Quad-Pack del misil antiaéreo Evolved SeaSparrow Missile (ESSM), que permiten alojar cuatro misiles en cada contenedor. Estos proyectiles están diseñados para defender los buques frente a aeronaves, misiles antibuque y otras amenazas aéreas.Aprovechar la electrónica y la infraestructura logística del Mk 41 podría simplificar su integración y reducir la necesidad de crear cadenas de mantenimiento completamente nuevas. BAE Systems también plantea configuraciones adaptables a distintos tipos de buques, incluidos portaaviones, buques anfibios y plataformas de superficie no tripuladas.La empresa desarrolló el sistema bajo un contrato del Departamento de Defensa estadounidense para la Oficina del Proyecto NATO SeaSparrow, responsable del programa internacional de estos misiles.Más capacidad de combate sin regresar a puertoLa principal ventaja potencial del ADL es facilitar la reposición de armamento durante despliegues prolongados. Al ofrecer una configuración alternativa para almacenar y lanzar misiles, podría ayudar a mantener las reservas disponibles y ampliar las opciones de instalación en plataformas que no cuentan con lanzadores verticales convencionales.El concepto también encaja con la estrategia de distribuir capacidades de combate entre un mayor número de plataformas, incluidos buques no tripulados. Esto permitiría estudiar nuevas configuraciones para transportar armamento sin depender exclusivamente de los grandes combatientes de superficie.Jason Casciotti, vicepresidente de Sistemas de Armamento de BAE Systems, calificó la demostración como un hito para mejorar la preparación operativa de la Armada y destacó la flexibilidad que ofrece para mantener la carga de combate en el mar.No obstante, la primera prueba de fuego real no demuestra por sí sola que el sistema esté listo para su despliegue generalizado. Todavía será necesario evaluar su fiabilidad, integración en buques y utilidad logística en condiciones operativas.Si cumple esos objetivos, el ADL podría complementar los sistemas existentes y ofrecer nuevas opciones para sostener la defensa naval durante operaciones de larga duración.