Punto de regasificación. Imagen: Generada con AIEl sector energético colombiano atraviesa una de las coyunturas más complejas de los últimos años. La caída de la producción nacional de gas y la necesidad de importarlo, el déficit en la oferta de energía eléctrica, un fenómeno de El Niño que exigirá un mayor esfuerzo del sistema, los problemas de suministro de empresas como Canacol, las deudas entre los agentes del mercado y una nueva falla en la Regasificadora de Cartagena se suman a la crisis de Afinia, filial de Empresas Públicas de Medellín (EPM). Este conjunto de factores aumenta los riesgos para la continuidad del servicio eléctrico y el abastecimiento de gas.El martes 27 de octubre de 2026, la Regasificadora de Cartagena, infraestructura por la que Colombia importa gas para atender parte de la demanda industrial, residencial y de generación eléctrica, volvió a presentar una falla en uno de sus cuatro trenes de regasificación. Estos equipos permiten convertir el gas de estado líquido a gaseoso. Se trata de la segunda contingencia de este tipo en menos de un mes.Imagen: Ministerio de Minas y Energía / Generada con AILa planta no brindó detalles sobre las causas de la falla ni explicó por qué se presentó nuevamente en un periodo inferior a 30 días. Lo que se conoce es que su capacidad de regasificación pasará de 533 millones de pies cúbicos diarios a 400 millones de pies cúbicos al día durante una semana, mientras se realizan las reparaciones. A raíz de esta situación, el Ministerio de Minas y Energía declaró un racionamiento programado que afectaría particularmente la demanda industrial.El miembro del Centro de Política Energética de la Universidad de Columbia, Felipe Bernal, dimensionó el impacto de la reducción en la capacidad de la regasificadora de Cartagena. Según explicó, la disminución de 133 millones de pies cúbicos diarios equivale al consumo residencial diario de gas de entre 10 millones y 12 millones de hogares, dependiendo del consumo promedio utilizado.No obstante, esta equivalencia busca ilustrar la magnitud de la reducción en la capacidad de regasificación. No significa que esa sea la cantidad de usuarios atendidos directamente por la planta ni que todos ellos vayan a quedarse sin el servicio de gas tras la falla en el tren de regasificación.Regasificadora SPEC, filial de Promigas. Imagen: PromigasLa menor disponibilidad de gas no solo genera estrechez en los mercados residencial e industrial, sino que también impacta sobre la disponibilidad de combustible para las plantas térmicas que generan electricidad. Estas centrales son importantes para respaldar al sistema durante el fenómeno de El Niño, debido a que este evento climático puede reducir los aportes hídricos a los embalses, y por tanto, la capacidad de generación hidroeléctrica.“En un escenario de oferta estrecha, la industria no prioritaria es particularmente vulnerable a restricciones o a tener que conseguir gas más costoso. El problema de fondo es que Colombia está dependiendo cada vez más del gas importado, mientras su margen de respaldo sigue siendo limitado”, expresó Bernal.En línea con lo señalado por el experto, cifras del Ministerio de Hacienda revelaron que Colombia importa cerca de un tercio del gas que consume. Este combustible se utiliza para atender no solo la demanda industrial y de las plantas térmicas, sino también el consumo de los hogares, los pequeños comercios, el transporte vehicular, los colegios, las refinerías y los hospitales.La cifra de la entidad apunta a que 32 % del gas consumido en el país proviene del exterior, proporción que, según las previsiones de analistas del sector, podría aumentar. Esto responde al declive natural de los yacimientos nacionales y a la falta de nuevos proyectos que permitan incrementar la producción local.Al referirse nuevamente a la falla de la regasificadora de Cartagena, Bernal manifestó que: “merece atención la recurrencia de contingencias en una infraestructura crítica. Hay que revisar cuánto tardará en repararse el equipo y qué falló, si existe relación con la contingencia anterior y qué medidas evitarán que vuelva a ocurrir”.Por su parte, el profesor de la Universidad de los Andes y experto en el sector, Sergio Cabrales, manifestó que la alta dependencia de esta terminal de regasificación representa un riesgo para la confiabilidad del sistema. Según explicó, cualquier falla técnica o restricción en la infraestructura limita el suministro de gas importado y compromete la oferta disponible en el mercado. El académico también advirtió sobre la menor disponibilidad de gas para los consumidores industriales.Así luce una regasificadora para la importación del energético. Imagen: DimarLo anterior se explica por el orden de prioridad establecido para atender la demanda de gas. Entre los consumos prioritarios se encuentran los usuarios residenciales, los pequeños usuarios comerciales, el combustible destinado a las estaciones de compresión, el gas natural comprimido vehicular y el utilizado en las refinerías, explicó Cabrales. En contraste, la generación térmica, el transporte de crudo destinado a refinación y parte de la demanda industrial se encuentran entre los consumos no prioritarios, que pueden quedar expuestos a restricciones según las condiciones de oferta.Por otro lado, la expresidente de la Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía (Asoenergía), Sandra Fonseca, señaló que la falla en la Regasificadora de Cartagena reduce en 25 % la capacidad de importación de gas, al menos mientras se mantenga la contingencia. La experta planteó que entre las posibles explicaciones de este tipo de sucesos estaría la elevada exigencia a la que opera el sistema energético colombiano, tanto en electricidad como en el suministro de combustibles como el gas.A causa de lo anterior, el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, manifestó que el racionamiento de gas no solo afecta al sector industrial, sino que también genera incertidumbre y lleva a las empresas a sustituir el gas natural por otros combustibles, como el GLP, derivados líquidos del petróleo, como el diésel y el fuel oil, e incluso el carbón. A lo anterior agregó que la demanda de gas se ha reducido 30 % en el último año.La crisis de AfiniaPor otro lado, el 23 de octubre de 2026. El gerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM), John Maya, brindó declaraciones sobre las reuniones que ha venido teniendo sobre Afinia. Esta es una compañía que le pertenece al grupo y opera en el mercado eléctrico del Caribe, concretamente en Bolívar, Córdoba y Sucre, donde atiende aproximadamente a 1,4 millones de usuarios.Entre las afirmaciones, el gerente reveló las pérdidas de la empresa. Por ejemplo, de cada $100 invertidos por la compra de energía para brindarla a los usuarios, Afinia solo recupera $57, lo que limita a la compañía a saldar montos con proveedores, contratistas y agentes de la cadena. Lo anterior ocasiona que sea la misma EPM la que salde las cuentas. Para ilustrar esto, EPM le giró a Afinia $1,5 billones en 2025, según Maya.Imagen: Generada con AI para fines ilustrativos A este panorama se añade que el déficit mensual de caja de la filial es de aproximadamente $400.000 millones, más $131.000 millones pendientes por obligaciones con XM (operador del mercado eléctrico) por compra de energía en octubre, más $420.000 millones de deudas de entidades estatales a septiembre de 2026. Todas estas cifras fueron relevadas por la misma EPM.En rueda de prensa en la fecha indicada, Maya sostuvo que la inversión en esta empresa ha sido “la peor en la historia”. También dijo que la situación de la organización en el Caribe se suma al impacto que está recibiendo todo el sector por el fenómeno de El Niño, el cual ha ocasionado bajas en los embalses de Hidroituango y Guatapé, que no solo ocasionan una disminución en la capacidad de generación eléctrica a través del agua, sino también más exposición a la energía tranzada en bolsa, más volátil y con precios que pueden ir al alza.“En Afinia tenemos dos situaciones. Hay un recaudo bajo, que en este momento es de 83 % o 84 %, que se ha mejorado en este año particularmente, y unas pérdidas de un nivel agregado de 29 %, cuando el promedio nacional puede estar en 14 % o 15 %, y las pérdidas en empresas pueden estar en 8 % o 9 %. Si comparamos las pérdidas de Afinia con lo que tenemos en EPM, están cuatro o cinco veces por encima”, agregó Maya.El gerente general de EPM, John Maya. Imagen: Valora AnalitikIncluso mencionó que en zonas del Cesar las pérdidas son de 40 % y el recaudo es de 60 %, agregando que hay municipios en donde el recaudo es de 1 %. Es decir, de 100 usuarios, solo uno paga el recibo de energía. A todo lo anterior se suma que el fenómeno de El Niño ocasiona un incremento en la demanda eléctrica, que en el promedio nacional está en hasta 6 %, mientras en el Caribe es de 10 %, según el directivo.“Paradójicamente, Afinia ha sostenido al sistema eléctrico del país en los últimos años”, afirmó luego. Lo anterior lo mencionó a causa del contexto del sector, en el cual, aparte de Afinia, la empresa Air-e también opera en el sistema energético del Caribe. Sin embargo, esta última compañía no paga sus obligaciones por la compra de energía que se da a lo largo de la cadena, lo que pone presión en la caja de las compañías.En palabras del mismo Maya, como el mercado eléctrico del Caribe equivale a 30 % al de Colombia, si Afinia no salda sus deudas a través de los recursos que le da EPM, el estrés en el sistema pondría bajo presión a algunas compañías generadoras, distribuidoras y comercializadoras. Producto de esta situación vendría el llamado “apagón financiero”, es decir, presiones más grandes por deudas en el sector que terminan afectando la operación, y por ende, el servicio de energía.Afinia. Imagen: EPM “Con Afinia, EPM no está en la posibilidad de hacer más inversiones hasta que tengamos una solución estructural. Estamos enfrentados a un problema de liquidez, necesitamos recursos para pagar a proveedores, comercializadores y empleados”, enfatizó.Luego de estas declaraciones, se reveló en la agenda mediática que XM estaría evaluando restringir la entrega de electricidad a Afinia, lo que tendría como consecuencia que usuarios de la empresa enfrenten apagones programados por las deudas de esta filial de EPM. Tras esto, el martes 27 de octubre, Maya reveló al público que se están buscando soluciones con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) para ampliar los plazos de pago y darle más tiempo a la compañía para conseguir los recursos.Destacado: Entrevista | Reactivar sector de petróleo y de gas le aportaría a Colombia $20 billones anuales a 2050: Presidente ACPFinalmente, el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella busca destinar $1,2 billones a las plantas térmicas para que cuenten con los recursos necesarios para comprar combustible y generar energía. Además, adelanta conversaciones con EPM para encontrar una solución a la crisis de Afinia. Sin embargo, las medidas estructurales para resolver los problemas de fondo siguen en discusión, mientras la situación del sector energético continúa deteriorándose y pone en riesgo la continuidad del servicio para importantes segmentos de usuarios.—