En un día cualquiera en Florence, una localidad cercana a Phoenix, el personal de la oficina electoral está realizando un simulacro de mesa, un eufemismo para referirse a los preparativos ante el infierno electoral. El ejercicio consiste en imaginar todo tipo de calamidades —incendios, cortes de electricidad, amenazas de bomba— y preparar planes alternativos. Los responsables siempre han contemplado escenarios apocalípticos, pero el simulacro de este año es más exhaustivo y abarca una gama más amplia de amenazas. ¿Qué deberían hacer, por ejemplo, si agentes federales se presentan en los colegios electorales? El personal repasa los protocolos. Los observadores del Departamento de Justicia pueden permanecer allí si presentan una acreditación oficial. De hecho, el gobierno ha anunciado que desplegará a... Ver Más