El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Mons. Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, informó que la Santa Sede pospuso la visita ad limina de los obispos del país centroamericano por falta de “condiciones apropiadas” de los prelados nicaragüenses."La Santa Sede la pospuso para el próximo año, hasta el momento sin fecha específica, por no haber las condiciones apropiadas de los miembros obispos de la conferencia episcopal”, explicó el también Obispo de Jinotega en declaraciones a EWTN News Español este 28 de octubre.La visita ad limina Apostolorum (“Al umbral de los Apóstoles”) es una visita que hacen todos los obispos del mundo al Vaticano, cada cinco años y por países, para informar en los distintos dicasterios sobre la situación de sus diócesis. Estos encuentros concluyen con una audiencia con el Papa, quien recientemente recibió a los obispos de Honduras y Panamá, por separado.Mons. Herrera, en el exilio desde noviembre de 2024 tras ser expulsado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, participó en el reciente encuentro sobre la exhortación apostólica Amoris Laetitia, al que se convocó a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo. En ese contexto, el prelado nicaragüense pudo reunirse personalmente con el Papa León XIV el 12 de octubre.Tweet“Nos quedaríamos sin pastores”Consultado sobre la suspensión de la visita ad limina, un sacerdote que actualmente sirve en Nicaragua y que pidió hablar bajo condición de anonimato para evitar represalias del régimen, dijo a EWTN News Español que hay un tema “de la realidad, del contexto que se vive aquí en Nicaragua a tener en cuenta: no se puede salir y el temor está ahí. Si alguien sale es posible que no lo dejen volver”.“Imagínese que salgan todos los obispos que están hasta ahora en el país y de repente el gobierno diga que no los dejen entrar, nos quedamos sin ningún obispo. Entonces es una cuestión de prudencia no ir a la visita ad limina porque nos quedaríamos sin pastores aquí en la Iglesia”, añadió.“De todas formas, ya estuvo allá, de alguna manera presente, la Conferencia Episcopal de Nicaragua, a través de su presidente, Mons. Herrera”, dijo el sacerdote.Otro sacerdote nicaragüense en el exilio, que también pidió anonimato por la seguridad de sus familiares y amigos en Nicaragua, coincide y afirma que “los obispos sí tenían la visita, pero hay dos situaciones: la presión del gobierno contra ellos y el temor de quedar fuera del país”.Nicaragua tiene actualmente nueve obispos en activo y cuatro de ellos están en el exilio: Mons. Herrera; Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, que se vio forzado a salir del país en 2019 por ser crítico de la dictadura; Mons. Isidoro Mora, Obispo de Siuna; y Mons. Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa y Administrador Apostólico de Estelí. Estos dos últimos fueron expulsados del país en enero de 2024.La dictadura mantiene una prohibición para que no se ordene diáconos ni sacerdotes en las diócesis de Jinotega, Siuna, Matagalpa y Estelí, donde no están presentes los obispos.Además, Mons. Abelardo Mata, Obispo Emérito de Estelí, de 80 años, se ha convertido desde hace unos meses en el último blanco de la dictadura, que lo detuvo por haber rezado por la Iglesia perseguida en Nicaragua, conminándolo a su casa en Tisma (Masaya) de donde no podría salir.La dictadura no permite que se mencione “a los obispos en el exilio”Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: Una Iglesia perseguida, que da cuenta de miles de ataques de la dictadura contra la Iglesia Católica desde 2018, dijo a EWTN News Español que, de acuerdo a sus fuentes, “la visita fue suspendida debido a que la relación entre la Iglesia y la dictadura de Nicaragua atraviesa serios problemas y debido a eso no era conveniente realizarla”.Molina recordó además que la última visita ad limina de los obispos de Nicaragua fue en 2017, y destacó que “es imposible que bajo el contexto actual que atraviesa la Iglesia en Nicaragua los señores obispos se reúnan, cuando la dictadura ni siquiera permite que se mencionen los nombres de los obispos en el exilio”.“Si los obispos que están en Nicaragua viajan, su regreso al país sería denegado y creo que la Santa Sede está informada de esa situación y prefirió no correr el riesgo”, subrayó. Una decisión que consideró “prudente” ante las “graves condiciones de persecución religiosa que enfrenta nuestra Iglesia en Nicaragua”.La Oficina de Prensa de la Santa Sede no ha respondido de momento a una consulta de EWTN News Español sobre la suspensión de la visita ad limina del episcopado nicaragüense.