PP y Vox elevan su alianza a un pacto electoral con cesiones mutuas en el Senado

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El Partido Popular dejará de estar presente en las papeletas del Senado en tres provincias españolas el próximo 29 de noviembre tras alcanzar un pacto con Vox. La formación que dirige Alberto Núñez Feijóo ha acordado no concurrir en Gipuzkoa, Girona y Tarragona para facilitar una estrategia conjunta con los de Santiago Abascal. Se trata de una renuncia inédita que resulta especialmente significativa para un partido que reivindica su condición de partido de Estado, su vocación de gobierno y su implantación en todo el territorio nacional.El acuerdo, anunciado casi al unísono por los secretarios generales de PP y Vox, supone un nuevo paso en las relaciones entre ambas formaciones, que han decidido coordinar sus candidaturas tras el pacto del PSOE y Frente Amplio para tratar de maximizar sus posibilidades de obtener escaños en la Cámara Alta. De hecho, el propio Feijóo tildó ese acuerdo de una “coalición de desesperados y perdedores” con la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se escoraba a la “extrema izquierda”. En este caso, sin embargo, Génova defiende un acuerdo similar, pese a que supone una renuncia que no ha hecho el PSOE. El número dos del PP, Miguel Tellado, habló de “generosidad”, “altura de miras” y “sentido de Estado” para justificar un entendimiento que, según defendió, permitirá “proteger la mayoría de centroderecha” frente a lo que definió como un intento de la izquierda por conseguir “el control” del Senado. Pero el acuerdo persigue otro objetivo. Si ambos partidos suman tres quintos en el Senado podrán elegir a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que corresponde designar a la Cámara Alta sin el concurso del PSOE, pese a que, tradicionalmente, en las renovaciones parciales de las dos Cámaras legislativas los dos partidos mayoritarios se han repartido las propuestas (dos conservadores y dos progresistas).El PP ha elegido para su retirada tres territorios en los que sus resultados electorales en la Cámara Alta han sido históricamente adversos. Según explicó Tellado, el PP lleva 26 años sin conseguir un senador por Gipuzkoa y nunca ha obtenido representación en Girona y Tarragona. Sin embargo, una cosa es no lograr representación y otra distinta es renunciar de antemano a competir por ella ya que, hasta ahora, las dificultades electorales del PP en determinados territorios no le habían impedido reivindicar su presencia estatal. Con este pacto, la formación asume que sus posibilidades de conseguir escaños en esas circunscripciones son suficientemente reducidas como para dejar el terreno libre a Vox. El movimiento tiene una dimensión simbólica especialmente relevante en Cataluña y Euskadi, dos comunidades en las que los de Feijóo llevan años defendiendo la necesidad de fortalecer su presencia política frente al nacionalismo y el independentismo. Precisamente en ese contexto, su dirección nacional opta ahora por retirar las siglas del partido de las candidaturas al Senado en tres provincias en favor de la ultraderecha. Preguntado expresamente por las implicaciones de esa renuncia, Tellado evitó profundizar en lo que supone para el PP abandonar esas circunscripciones y prefirió insistir en el argumento del interés general. La explicación del número dos de Feijóo revela también un cambio en las prioridades electorales de Génova, al menos a corto plazo. La presencia territorial del partido queda subordinada, en esta ocasión, al objetivo de reforzar el bloque de derechas. La dirección del PP considera que el resultado conjunto justifica un sacrificio que, más allá de su alcance en escaños, rompe con la imagen de una formación que pretende competir con sus propias siglas en todo el país. Es más, entre las filas del PP hay quien no acaba de ver con buenos ojos esa retirada por el mensaje que proyecta, especialmente en una comunidad tan importante como Cataluña, en la que Vox sigue subiendo en las encuestas.Por su parte, el partido de Santiago Abascal no presentará candidaturas propias al Senado en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, València, Castellón y Baleares. En esos territorios, según anunció Tellado y confirmó después Vox, el PP incorporará a sus listas a un candidato independiente. Además, la extrema derecha concurrirá con un único aspirante en otras 14 provincias: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. Según Vox, mantendrá sus candidaturas habituales en otras 23 provincias.La fórmula busca aprovechar las particularidades del sistema electoral del Senado. En las provincias peninsulares se eligen cuatro senadores y cada elector puede marcar un máximo de tres nombres. Habitualmente, la candidatura más votada obtiene tres representantes y la segunda, uno. La retirada o reducción de candidatos busca concentrar los apoyos del electorado de derechas, aunque el acuerdo no garantiza que los votantes de una formación respalden automáticamente a los aspirantes de la otra.