La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca o alteración del ritmo cardíaco más frecuente: afecta a una de cada tres personas y multiplica por cinco el riesgo de sufrir un ictus isquémico. Un 20% de las personas con fibrilación auricular están sin diagnosticar. "Es una arritmia silenciosa. No da síntomas hasta que la persona sufre un ictus", explica a EL PERIÓDICO la doctora Anna Panisello, miembro de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic) y doctoranda de la Universitat Rovira i Virgili (URV). Seguir leyendo....