Sin noticias de José Ángel San Emeterio, el hermano del Museo desaparecido en Toledo: «Estamos esperando a que nos llame la Guardia Civil»

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La familia de José Ángel San Emeterio Freire sigue a la espera de localizarlo. Este sevillano de 54 años residente en la capital hispalense viajaba en uno de los trenes que colisionaron en la mañana del miércoles en el municipio de Urda (Toledo), perdiéndose su rastro tras el trágico accidente. Todavía no se sabe nada de él, e incluso la hermandad del Museo, a la que pertenece, ha hecho un llamamiento para tratar de encontrarlo. Su hermano Manolo se enteró de que Pepe era uno de los pasajeros afectados por la grave colisión entre un AVE y un tren Iryo gracias al reloj de montaña del desaparecido. «Recibí una alerta de que mi hermano había tenido un accidente». Sin embargo, como ya declaró en la estación de Santa Justa otra hermana suya, Ana, «no sabemos ni en qué asiento iba, ni en qué vagón, ni nada». Su petición era bien simple: «Que busquen a mi hermano donde sea, por favor». Tras todas las llamadas de las primeras horas y la búsqueda sin éxito de información sobre el paradero y la salud de su hermano, Manolo confirma que el miércoles les hicieron las pruebas de ADN correspondientes: «Estamos esperando a que nos llame la Guardia Civil». La situación puede llegar a ser desesperante, dado que el tiempo pasa y no hay noticias. «No sabemos cuánta gente queda por identificar. Entendemos que es un proceso lento y que lleva su tiempo», cuenta con resignación el hermano de José Ángel. La historia de la familia pudo conocerse en la tarde del día del siniestro ferroviario. Tanto la hermana del desaparecido, Ana, como su tía Mercedes , acudieron a Santa Justa y ofrecieron su testimonio a los medios de comunicación. «No hemos tenido nada de noticias, ni si está vivo ni muerto ni nada», señalaba la tía del desaparecido. Curiosamente, su perro, de nombre Trece , viajaba con él y acabó apareciendo entre los escombros. Tenía un collar identificativo, lo que permitió que las autoridades pudieran entregárselo al hermano de San Emeterio, trasladado junto a su cuñada hasta Toledo en su búsqueda, desde donde atiende llamadas como la de este periódico. Durante estos momentos tan difíciles para la familia, Ana San Emeterio cargó contra el estado de las infraestructuras, lamentando que «tienen que pasar estas cosas para que hagan algo y arreglen las vías». También lamentó que no existiera un listado de los viajeros de ambos trenes con sus datos, algo que está lastrando y ralentizando la identificación de las víctimas. «Cuando a ti te dan un billete, no aparece el asiento y el vagón. ¿Cómo no puede tener un listado? No lo entiendo». La familia sigue a la espera.