Apple ha empezado a instalar en sus tiendas una máquina que permite inspeccionar un iPhone sin abrir su caja. El dispositivo puede realizar diagnósticos mientras el teléfono permanece precintado, de manera que los empleados pueden comprobar su estado sin tener que sacarlo del embalaje. La intención es reducir el fraude en las devoluciones, un problema que también afecta a otros fabricantes y comercios.Según recoge Bloomberg, las primeras máquinas llegaron a las tiendas a principios de octubre y ya están entrando en funcionamiento. Para desarrollarlas, Apple ha aprovechado su tecnología Presto, que hasta ahora utilizaba para actualizar el software de los iPhone sin sacarlos de sus cajas. En esta ocasión, sin embargo, la finalidad es bastante diferente.Apple quiere evitar que le devuelvan cajas vacías iPhone 18 Pro Max de AppleEl problema es bastante fácil de entender. Un comprador puede devolver una caja aparentemente intacta, pero eso no significa que dentro esté todo lo que debería. Hay casos en los que faltan accesorios, componentes o incluso el teléfono entero, y una inspección del embalaje no siempre permite descubrir el engaño.Ya hemos visto algo parecido con el fraude en devoluciones de productos tecnológicos, como sucedió con unos módulos de memoria RAM falsificados con fibra de vidrio. Y no es la única modalidad de estafa: en China, las solicitudes fraudulentas mediante imágenes generadas por IA han aumentado más de un 15 % en el último año, aunque en este caso el procedimiento sea diferente.Para evitar engaños, los empleados podían verse obligados a abrir incluso las cajas que conservaban su precinto original. Esto tenía un inconveniente bastante evidente: un iPhone devuelto sin estrenar dejaba de estar precintado, por lo que ya no podía tratarse de la misma manera que uno que nunca había salido de su caja. Con el nuevo sistema, Apple pretende reducir esas aperturas innecesarias.Presto ya permitía trabajar con los iPhone precintados La tecnología que utiliza la nueva máquina no es completamente nueva. Presto ya permitía a Apple encender un iPhone, actualizarlo y volver a apagarlo sin abrir la caja, todo ello de manera inalámbrica. Así, un teléfono que llevaba tiempo almacenado podía entregarse con una versión reciente de iOS sin que nadie tuviera que manipularlo.Ahora el sistema también puede ejecutar pruebas para comprobar el estado del dispositivo. Eso sí, Apple no ha explicado qué manipulaciones es capaz de detectar, ni ha detallado las pruebas que realiza o sus limitaciones. Por tanto, no podemos dar por hecho que descubra cualquier fraude, especialmente cuando se desconoce qué componentes puede verificar.De momento, las máquinas sólo están llegando a las tiendas físicas de Apple, sin que haya información sobre su uso con otros productos o en establecimientos de terceros. Tampoco se ha explicado si cambiarán los procedimientos habituales de devolución. Lo que sí sabemos es que la compañía ya está poniendo en funcionamiento estos dispositivos, aunque todavía no hay datos sobre su eficacia frente a las devoluciones fraudulentas.