Dos días después de que LaLiga pusiera en el escaparate su principal producto, un cara a cara entre dos de los equipos más importantes del mundo, el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona, el campeonato español ha sufrido un duro revés de parte de uno de sus principales socios comerciales, China , que ha forzado incluso una ágil disculpa pública de su presidente Javier Tebas . Y todo por un 'meme'. En el marco de las campañas que han saturado los medios de comunicación en las semanas previas a la entrega del Balón de Oro , durante una entrevista reciente en el programa 'The Bridge' , producido por una agencia de representación, Mbappé confesó que le hacía mucha gracia un popular 'meme' en el que era protagonista, con su cara en el lugar de la de «un tipo que creo que es un dictador chino» . Entre risas, el delantero galo ni siquiera llegó a pronunciar el nombre de Mao Tse-Tung , pero la referencia de la broma viral saltaba a la vista. El rostro que su cara usurpaba en el vídeo era la del fundador de la República Popular China, fallecido hace décadas pero cuya figura sigue siendo referente del Partido Comunista y del país asiático. Sin embargo, lo que pretendía ser un comentario jocoso y sin maldad por parte de la estrella del Real Madrid provocó inmediatamente una encendida reacción en el país asiático , donde Mao es un asunto sensible. Tanto que el China Media Group anunció que suspenderá la señal de los partidos de LaLiga en China a través de CCTV (Televisión Central de China) con efecto inmediato. Una contundente medida a la que añadirá la retirada de todos los anuncios en los que aparece Kylian Mbappé. También el internacional francés se ha visto perjudicado por sus palabras , que han provocado la ruptura de varios acuerdos publicitarios con compañías chinas como la marca de bebidas Dongpeng o la de productos lácteos Mengniu, por considerar que el futbolista había atacado a los sentimientos del pueblo chino. Un castigo que el propio Gobierno del país asiático aseguró comprender por el «rechazo común» que las declaraciones de Mbappé habían causado. Conscientes del enfado chino, tanto Kylian como LaLiga se apresuraron a emitir sendos comunicados de disculpa por el revuelo causado y el temor, sin duda, al golpe económico para sus bolsillos que podía llegar desde tierras asiáticas. «Desde LaLiga lamentamos profundamente las declaraciones de Kylian Mbappé que han causado malestar y ofensa en China. Entendemos el daño ocasionado y, en nombre de LaLiga, quiero trasladar nuestras sinceras disculpas al pueblo chino», arrancaba la nota oficial de la patronal, que deseaba que «una relación construida durante tantos años» no resultase dañada «por un episodio individual». La amenaza para el campeonato español es grave, pues un polo básico de su estrategia internacional y una parte importante de sus ingresos están en Asia , y más concretamente en China. La relación entre LaLiga y el gigante del sureste asiático es muy estrecha. Cuenta desde hace una década con una oficina en Shanghái que funciona como un centro operativo en el continente y mantiene acuerdos de asesoramiento económico, audiovisual y de cantera tanto con la Asociación China de Fútbol (CFA) como con la Liga Profesional de Fútbol de China (CFL). En septiembre de 2024 cerró un acuerdo con China Media Group para la emisión de partidos en abierto en la televisión pública, donde los aficionados locales pueden ver la competición al completo a precios muy asequibles. Y más recientemente, aprovechando el tirón del segundo Mundial de la selección española, hizo lo propio a sociándose con China Mobile Migu el pasado mes de agosto , con un trato por el esta plataforma se convirtió en su socio digital en la China continental durante las próximas cuatro temporadas, ofreciendo la posibilidad de ver en directo los 380 partidos ligueros de cada temporada a través de un modelo 'freemium'. Según la propia patronal, el objetivo de estas alianzas es el de ampliar la base de aficionados al fútbol español en Asia, un plan que puede verse ahora seriamente comprometido por las palabras de Kylian Mbappé. Aunque LaLiga no concreta las cifras de sus acuerdos por derechos audiovisuales en el extranjero, mientras reconoce que los domésticos ascenderán a 6.135 millones de euros en el ciclo 2027/28-2031/32 , el golpe estimado de un boicot chino podría ascender a cientos de millones de euros dependiendo de su duración. Y eso sin contar a cómo podrían verse afectadas otras interacciones con el país como los patrocinios y publicidades regionales, los asesoramientos o las academias de formación. La reacción china a las palabras de Kylian Mbappé es un nuevo episodio en el historial de berrinches de un país que tiene la piel muy fina en lo que a críticas y asuntos políticos se refiere. Sin salir del mundo del fútbol, a comienzos de año fue el también madridista Dean Huijsen el que tuvo que pedir disculpas, a través de la cuenta del Real Madrid en la red social Weibo, mayoritaria en China, por la republicación en Instagram de un mensaje que ridiculizaba la forma de los ojos de las personas asiáticas. Y poco después fue el Fútbol Club Barcelona quien tuvo que disculparse de forma pública en el mismo foro después de que varios niños de su academia fueran fotografiados con la bandera de Taiwán durante un torneo juvenil asiático. Más allá del fútbol pero aún en el ámbito del deporte, incluso la todopoderosa NBA sufrió la ira de China después de que el director general de los Houston Rockets publicase en 2019 un mensaje de apoyo a las protestas prodemocráticas en Hong Kong, lo que derivó en un apagón televisivo de la liga estadounidense y una caída de los patrocinios que provocó un importante agujero económico a la competición.