La investigación de la supuesta trama terrorista en la base británica de Fairford (al suroeste de Inglaterra) deja los primeros imputados cuando se cumple justo un mes de que tres furgonetas sospechosas fuesen interceptadas en plena noche, cuando parecían dirigirse a las instalaciones militares empleadas por Estados Unidos para ataques defensivos en Irán. Se trata de dos hombres de nacionalidad británica, que este martes comparecen ante un tribunal de Londres por cargos relacionados con la seguridad nacional, incluida la asistencia a servicios de inteligencia foráneos. Las autoridades británicas señalan a Irán, pero el régimen de Teherán ha negado cualquier implicación.Seguir leyendo....