Si eres de los que te llevas el móvil a la cama para ayudarte a conciliar el sueño y terminas perdiendo más tiempo del que querías buceando por feeds infinitos o consumiendo vídeos cortos sin parar, atención aquí porque la industria tiene una solución... ¡Digamos que algo costosa!De hecho, es que este Brick Night tan interesante buscará que pierdas el hábito del doomscrolling, que así se llama este problema, además por la vía directa, limitando el uso del smartphone de forma automática en cuanto entres en tu habitación.Su solución es ingeniosa pero es que en realidad este ladrillo cuesta 149 euros, nada menos, con una funcionalidad más amplia que la del primer Brick, que precisaba acercar físicamente el smartphone, aunque con unas opciones tan acotadas que harán replantearse la compra a cualquier usuario. Brick Night, toda la información y compra Imagen promocional de Brick, el fabricante de estos ingeniosos accesorios capaces de "atontar" a tu smartphoneAsí funciona Brick Night, el ladrillo electrónico que quiere ayudarte a dormir mejorLo cierto es que todos sabemos que la visualización de pantallas y la luz azul no es buena en entornos oscuros y, sobre todo, de noche antes de irnos a la cama. Sin embargo, quizás por costumbre o casi por necesidad y hábito muchos terminamos llevándonos el smartphone a la cama y gastamos minutos u horas con él antes de dormirnos.Con esta idea nace Brick, que cuenta con dos productos similares capaces de bloquear o limitar la funcionalidad del teléfono cuando nos acercamos, usando una especie de baliza para detectar al smartphone en la zona configurada y activar así mediante su app todas las restricciones que hayamos definido.Brick Night funciona mediante conectividad Bluetooth y automatiza todos los procesos, mientras que como decíamos la primera generación del Brick contaba con NFC y requería acercar el smartphone físicamente al ladrillo. Una app te permitirá configurar hasta dónde, por cuánto tiempo y qué servicios bloquea Brick NightLas diferencias entre ambos son básicamente estas, de hecho los dos productos conviven y la elección es una simple cuestión de necesidad y entorno, además de un precio de 149 euros para el nuevo modelo, quizás demasiado elevado, mientras que el primer producto de la compañía se queda en unos más modestos 63,95 euros.El área de detección es configurable con un máximo de 7 x 7 metros de área alrededor del Brick Night, funcionando el dispositivo de forma completamente inalámbrica gracias a sus baterías de botón CR2477. La app diseñada por Brick también incluye varias opciones para que podamos seleccionar qué apps se bloquean, cuáles se restringen y qué intervalos de tiempo utilizamos en cada caso.Se puede utilizar el mismo Brick Night con varios smartphones, configurando la aplicación de forma independiente en cada teléfono con las restricciones personales de cada uno, pudiendo así evitar el temido doomscrolling del modo más automatizado posible y sin fricciones. También es posible configurarlo así para nuestros hijos con opciones personalizadas para ellos.Por supuesto que la alternativa más económica y asequible será la disciplina o dejar el móvil en otra habitación, así que bueno, ahora es cuestión de decisión personal y necesidad... ¡Aquí tenéis todo el detalle! Brick Night, toda la información y compra