Tras terminar el escrutinio de las elecciones israelíes de este martes, en Israel el tema ya es otro. El Comité Electoral Central ha pedido a la agencia de seguridad interna Shin Bet que inicie una investigación por las acusaciones de injerencia extranjera en los comicios. El Likud del primer ministro, Binyamín Netanyahu, ha acusado a Qatar de haber proporcionado financiación para aumentar la participación en la comunidad árabe de Israel. Los aliados de su coalición se han sumado a esta denuncia y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha exigido al Shin Bet que detuviera a los líderes de estas dos formaciones que han conseguido una cifra histórica de 19 escaños. En cambio, las figuras de la oposición señalan a Netanyahu por querer deslegitimar los resultados de unos comicios que, aunque le han convertido de nuevo en el partido más votado, no le han dado la mayoría para formar gobierno.Seguir leyendo....