La huida del político ultraderechista brasileño, Flávio Bolsonaro, de Brasil, ha dejado en evidencia el apoyo subrepticio de la Administración estadounidense de Donald Trump y la red de alianzas del bloque de países conservadores en el continente, alentados por Washington, que han colaborado para su fuga. La salida de Bolsonaro hacia Miami —solo un día después de asegurar que lideraría la oposición a un nuevo mandato de Luiz Inácio Lula da Silva—, demuestra, según analistas consultados, la existencia de un bloque latinoamericano no solo alineado ideológicamente con Trump, sino dispuesto a actuar bajo su misma lógica, sin respetar los tratados internacionales.Seguir leyendo