Christopher Cavoli vinculó su reconocimiento a las Fuerzas Armadas españolas con una experiencia que había acumulado durante su carrera. «Mi respeto por las Fuerzas Armadas españolas no conoce límites», afirmó el 20 de febrero de 2024 en Mons, Bélgica. Entonces ocupaba el puesto de comandante supremo aliado en Europa y recibía la visita de Felipe VI al cuartel general de la OTAN.El general estadounidense recordó que había trabajado con la Brigada Paracaidista y después con militares españoles en el norte de Irak. La declaración quedó recogida en la página 52 del número de marzo de 2024 de la Revista Española de Defensa. Su elogio tenía, por tanto, una referencia personal a compañeros de armas con los que había coincidido.La intervención se produjo tras recibir la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco. El reconocimiento español y la visita del jefe del Estado formaban parte de la misma jornada oficial. La frase pertenece a aquel encuentro de 2024, cuando Cavoli todavía ejercía el mando que abandonó al año siguiente.Una visita al centro de las operaciones aliadasFelipe VI acudió al Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa, conocido como SHAPE, acompañado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el JEMAD, Teodoro López Calderón. La jornada incluyó reuniones sobre la planificación militar y la evolución de la Alianza. El lugar permite entender cómo se organiza el despliegue aliado en Europa: el mando coordina aportaciones nacionales.Durante la sesión de trabajo, Cavoli expuso al monarca los nuevos planes de defensa territorial y la estrategia para el flanco sur. También se visitó el Centro de Operaciones Estratégicas Multidominio. La posición española conecta ambos espacios geográficos, con instalaciones como la base de Rota, vinculada al dispositivo naval estadounidense y aliado.La visita se celebró pocos días antes del segundo aniversario de la invasión rusa de Ucrania. La información publicada entonces por La Razón situaba el encuentro en un escenario de conflictos internacionales que incluía también la guerra entre Israel y Hamás. En ese marco, las reuniones abordaron la situación geoestratégica y la evolución de la organización militar.Del trabajo con soldados al mando multinacionalLa experiencia que evocó Cavoli remite a una dimensión cotidiana de las alianzas: militares de países distintos trabajando juntos. Esa cooperación aparece también en las maniobras bajo dirección española de Swift Response 23, en las que participaron unidades estadounidenses. Cada ejercicio tiene sus circunstancias; el recuerdo del general se refería a su propio recorrido profesional.El trabajo compartido exige además que las unidades puedan intercambiar información. Esa necesidad explica el interés por las comunicaciones tácticas que España ha probado posteriormente en Eslovaquia. Son iniciativas de 2026, posteriores a la declaración, que ilustran la dimensión técnica de la cooperación entre fuerzas nacionales dentro de una estructura multinacional.Cavoli había asumido el puesto en 2022. El 4 de julio de 2025 entregó el mando al general Alexus G. Grynkewich, según informó la OTAN. Su intervención en Mons corresponde así a una etapa ya concluida al frente del mando aliado, y conserva el sentido de un reconocimiento a los militares españoles con los que había trabajado.