Con un director tirando a levantisco, un estudio famoso por ir a la contra de las majors y un material original que, si bien exitoso, no se presta a una adaptación fácil, la película de Elden Ring dirigida por Alex Garland se anunciaba desde el principio como el gran órdago de A24 al Hollywood de hoy en día. Ahora, para colmo, sabemos que se trata también de la apuesta más arriesgada de la compañía que ha arrasado con Backrooms. Según un reportaje del Wall Street Journal (vía World of Reel), el presupuesto de Elden Ring ha crecido exponencialmente durante su rodaje, hasta el punto de alcanzar los 200 millones de dólares. Una cantidad de vértigo para un sello que, hasta hoy, era famoso por obtener éxitos de taquilla a partir de costes que rozaban la serie B. ¿Estamos ante una apuesta ganadora, o ante el jaque definitivo para A24?'Elden Ring': A24 se juega el todo por el todoHasta ahora, las películas más caras de la historia de A24 habían sido Marty Supreme (70 millones) y Civil War, también dirigida por Alex Garland, que costó 50 millones. Otros éxitos del estudio se gestaron a partir de cantidades muy inferiores, empezando por Backrooms (10 millones), El drama (28 millones) y Todo a la vez en todas partes, que arrasó en los premios Oscar con 25 millones de presupuesto. Sin embargo, Elden Ring rompe los esquemas cuadruplicando el presupuesto de Civil War. Algo que podría deberse a una postproducción llena de efectos digitales y a la necesidad de apretar el acelerador con vistas al estreno de la película el 3 de marzo de 2028. ¿Será capaz el filme de cubrir costes? Solo si obtiene una taquilla igual o superior a los 400 millones de Backrooms, según la (inexacta) regla según la cual una película necesita recaudar una vez y media su presupuesto para ser rentable. Si tenemos en cuenta el currículum de su autor, así como la índole del videojuego, no es seguro que el resultado final sea precisamente un blockbuster. Al igual que los anteriores trabajos del diseñador Hidetaka Miyazaki, Elden Ring apuesta por una narrativa elíptica, una imaginería tan espectacular como siniestra y una historia que, más allá de los espadazos y los monstruos gigantes, transmite una subida desazón existencial. Con una doble dosis de familias disfuncionales, además, por cortesía de George R. R. Martin y sus aportaciones al conjunto. Por otra parte, con películas como Aniquilación y la propia Civil War, Alex Garland ha demostrado que no es un director complaciente de cara al gran público. Miyazaki, recordemos, dio luz verde a la adaptación después de que el cineasta le entregase un tratamiento de 160 páginas, y esa sintonía entre ambos podría ser tan esperanzadora desde el punto de vista artístico como peligrosa de cara a la taquilla. Con un reparto que incluye a Kit Connor, Cailee Spaeny, Ben Whishaw, Jonathan Pryce y habituales de Garland como Sonoya Mizuno y Nick Offerman, Elden Ring podría ser tanto un hito histórico para A24 como el equivalente a La puerta del cielo en el cine del siglo XXI: una obra maestra y un desastre financiero a la vez. Esperemos, pese a todo, que los Dedos estén a su favor.