Solo las bacterias y los protistas parecen escapar del tráfico humano. Muchos hongos, decenas de miles de especies vegetales, miles de taxones de invertebrados y, entre los vertebrados, millares de aves y peces y centenares de anfibios y mamíferos son cazados, recolectados o capturados vivos o muertos para ser vendidos enteros o por partes de forma tanto legal como ilegal. Ahora, un trabajo recién publicado en Science Advances ha buceado en todas las bases de datos para dar una cifra del comercio internacional de vida silvestre: 107.356 especies. El número supone más que doblar las estadísticas actuales. Por ejemplares, es incalculable.Seguir leyendo