En las últimas semanas se ha puesto de moda entre los adolescentes crear y difundir memes humillantes para profesores y estudiantes en las redes sociales, sobre todo, en Tiktok. A través de cuentas anónimas , muchos jóvenes recrean escenas habituales de su día a día escolar caricaturizando el aspecto físico o la forma de hablar de los docentes o de algunos compañeros. Se llaman 'curis' y están proliferando gracias a la inteligencia artificial. Lo que ocurre en el recreo es siempre uno de los temas fetiche, así como la gestualidad, las frases típicas que se escuchan por los pasillos y los defectos físicos tanto de profesores como de alumnos. La semana pasada, la Policía Nacional alertó de esta nueva tendencia y señaló que su difusión «podía afectar al bienestar de las personas señaladas y a la convivencia en los centros docentes». La Dirección General de la Policía también informó de que estos perfiles suelen incorporar el nombre, las siglas o las imágenes de un instituto o colegio y comparten no solo memes, sino también dibujos o vídeos sobre situaciones cotidianas en los centros escolares. Aunque parte de este contenido tiene un carácter humorístico y respetuoso, la advertencia policial se centró en las publicaciones que se utilizan para atacar, humillar o vejar a personas concretas. En función de su gravedad y de las circunstancias de cada caso, estas conductas pueden constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, así como responsabilidades civiles. De hecho, en estos últimos días, se han registrado denuncias en la región de Murcia , en Sevilla y en al menos dos institutos de La Rioja . También se han producido expulsiones de estudiantes en varios centros de Málaga. En concreto, en esta provincia, dos alumnas de 3º de la ESO de un instituto fueron expedientadas por gestionar una cuenta tipo 'curi' en la que aparecían las caras de cuatro profesores del centro vestidos de colegialas, un montaje realizado con inteligencia artificial. Además, según ha podido saber este diario, el Defensor del Profesor , un servicio puesto en marcha por los sindicatos para asesorar a aquellos docentes que necesiten ayuda, ha recibido varios casos en lo que va de semana. Muchas consejerías de Educación autonómicas, como la de Aragón y la de Murcia, están aprobando protocolos para frenar esta ofensiva moda. Estas pautas se aplicarán siempre que haya vinculación entre la cuenta y un centro educativo. Por ejemplo, cuando el perfil usa el nombre del colegio o instituto, sus siglas o sus imágenes, o cuando se refiere directamente a miembros de su comunidad educativa. En el caso de haber sido víctima de este tipo de humillaciones, la Policía recomienda guardar capturas de pantalla de las publicaciones y comentarios relevantes, procurando que se aprecie el contenido, la fecha y el perfil desde el que se difunden. También insta a conservar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a las publicaciones, evitando reenviar ese material más allá de lo necesario para comunicar los hechos o aportar las pruebas. Una vez conservada la información, la Policía destaca que se deben reportar las publicaciones a través de las herramientas de la plataforma y bloquear a quienes estén hostigando a la persona afectada. Por su parte, los menores deben comunicar lo ocurrido a un adulto de confianza y al centro educativo, y las personas afectadas y sus familias pueden acudir a la Policía Nacional para denunciar los hechos. La expansión de fenómenos como los 'curis' demuestra que la convivencia escolar ya no se desarrolla únicamente en las aulas por culpa del llamado 'ciberbullying'. Hace algunas semanas, Yolanda Chacón, una docente que ha ejercido como coordinadora de bienestar en un centro de Cuenca, lo resumía en ABC con la siguiente frase: «Yo siempre digo que los problemas con el 'bullying' empiezan el lunes, después de un fin de semana de redes sociales». El último macroestudio estatal elaborado por el sindicato STEs-I arroja cifras que no ayudan a abandonar el bucle catastrofista en el que parece haberse instalado la información educativa. Más bien todo lo contrario, pues el 83% de los profesores de nuestro país perciben un incremento de las agresiones verbales y físicas por parte del alumnado. Esta percepción es especialmente significativa entre los docentes de Navarra (95,65%), Ceuta (92,59%), Extremadura (90,48%) y Cataluña (85%). Ahora, además, las caricaturas de toda la vida se difunden en TikTok.