Estudiar una carrera en una universidad europea pública no exige pasar primero por una universidad española ni pagar necesariamente matrículas prohibitivas. Algunas tampoco exigen la PAU. Estudiar en Oxford puede costar unos 50.000 euros al año (solo de matrícula), pero en Países Bajos hablamos de unos 2.700 euros anuales. En Alemania, los estudiantes europeos no suelen pagar matrícula en las universidades públicas, aunque sí contribuciones semestrales que rondan los 200 euros en algunos centros. En Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia también existen amplias exenciones de matrícula para los ciudadanos comunitarios. Los estudiantes españoles pueden acceder directamente después de Bachillerato y, por su condición de ciudadanos de la UE, beneficiarse de las mismas tarifas que los alumnos nacionales en las universidades de otros países comunitarios. El gasto menos asequible puede acabar siendo, cómo no, la vivienda. En todo caso, dar el salto requiere planificación. Estas son algunas claves.Seguir leyendo....