La (pre)campaña electoral se fue a negro. No solo por el luto que merecen las 69 personas que hasta ahora han fallecido en el accidente de ferroviario en Urda (Toledo) del pasado miércoles, sino porque toda la estrategia que tenían fijada los partidos, especialmente el PSOE y el Gobierno, ha cambiado por completo. Se acabaron los bailes y las risas. Los besos y los abrazos ahora tienen otro sentido.Seguir leyendo....