Antes de meter la tarjeta en una web que no conoces, dedica cinco minutos a tres comprobaciones: quién hay detrás (la ley obliga a decirlo), si lo que ves cuadra con una tienda real y cómo te deja pagar. Esta guía las ordena de la más objetiva a la más subjetiva, con lo que dicen la ley, el INCIBE y el Centro Europeo del Consumidor.La mayoría de consejos para detectar tiendas falsas empieza por el candado del navegador. Es mal punto de partida. El propio INCIBE advierte en su hoja de ruta para comprobar si una tienda online es segura que algunas webs fraudulentas usan certificados digitales válidos, así que el HTTPS demuestra que la conexión va cifrada, no que al otro lado haya un comercio honrado. Hay pistas mucho más útiles, y la primera la impone la ley.¿Qué datos tiene que mostrar por ley una tienda online en España?Su identidad completa y un modo directo de contactar con ella. El artículo 10 de la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información (LSSI) obliga a quien presta servicios por internet a ofrecer, de forma permanente, fácil, directa y gratuita:Nombre o denominación social y domicilio, o la dirección de un establecimiento permanente en España.Un correo electrónico y cualquier otro dato que permita una comunicación directa y efectiva.Los datos de inscripción en el Registro Mercantil u otro registro público, si los tiene.El número de identificación fiscal.Si habla de precios, información clara sobre si incluyen impuestos y, en su caso, los gastos de envío.Los códigos de conducta a los que esté adherida.Todo esto suele vivir en el enlace «Aviso legal» del pie de página. La prueba práctica es sencilla: si no existe, si solo hay un formulario de contacto sin dirección ni teléfono, o si el texto parece copiado de otra web, desconfía. En un análisis de una web de venta falsa que suplantaba a una marca de ropa, el INCIBE señalaba justo eso: el pie de página no tenía dirección física, CIF ni teléfono, la política de privacidad estaba sin traducir y el formulario de incidencias nunca obtuvo respuesta.Matiz importante: según su artículo 2, la LSSI se aplica a los prestadores establecidos en España (y a los servicios que se presten desde un establecimiento permanente aquí). Una tienda de otro país no tiene por qué citar esa ley, pero cualquier comercio serio de la UE identifica a la empresa que vende. Si la web no dice quién es, el país da igual.Cinco señales que delatan una tienda falsa1. El dominio no cuadra con la marca. El INCIBE recomienda comprobar que la dirección coincide con el nombre de la empresa, porque las copias cambian una letra o un carácter. También describe una táctica menos conocida: comprar dominios caducados que estaban bien posicionados en buscadores y montar ahí la tienda fraudulenta. Por eso un consejo de sentido común es mirar los datos públicos de registro del dominio en servicios como ICANN Lookup o, para los .es, el servicio whois de Dominios.es. Un dominio con un historial que no encaja con la tienda que ves merece una segunda mirada.2. Rebajas uniformes y sin motivo. En el caso analizado por el INCIBE, todos los productos tenían el mismo porcentaje de descuento fuera de cualquier temporada de rebajas. La hoja de ruta del organismo añade otras dos alertas: que todos los artículos cuesten lo mismo y que las rebajas sean enormes frente al precio medio del mercado.3. Fotos robadas y textos pobres. Imágenes pixeladas, fichas sin descripción textual, traducciones automáticas. El INCIBE sugiere buscar las fotos con un buscador de imágenes para ver si están copiadas de la web legítima.4. Opiniones que solo existen dentro de la tienda. El INCIBE recuerda que algunas webs fraudulentas falsean comentarios positivos y aconseja buscar valoraciones fuera, en un buscador. Si quieres afinar el ojo, aquí explicamos qué prohíbe la ley sobre reseñas falsas y cómo detectarlas antes de comprar.5. Redes sociales de adorno. En el análisis del INCIBE, los iconos de redes del pie de página no llevaban a ningún perfil. Pulsar en ellos cuesta un segundo.Ninguna señal por separado condena a una tienda; una pequeña empresa nueva puede tener un dominio reciente y pocas reseñas. Lo que preocupa es la acumulación: dominio raro, descuentos imposibles y aviso legal vacío a la vez no son casualidad.¿Sirven de algo los sellos de confianza?Sí, siempre que compruebes que el sello es auténtico. Confianza Online, la asociación creada en 2003 por Autocontrol y Adigital, concede su sello a webs que se adhieren a su código de conducta. Su valor práctico está en lo que pasa si algo sale mal: si compras en una web que lo muestra, puedes reclamar gratis ante Confianza Online. La asociación afirma haber tramitado más de 100.000 reclamaciones en más de 20 años, con acuerdo amistoso en el 70 % de los casos y un plazo medio de 10 días naturales.Pero un logotipo es una imagen y una imagen se copia. Antes de fiarte, busca la tienda en el listado de empresas adheridas. Si no aparece, el sello es decorado.El último filtro es el pago, y aquí las fuentes oficiales coinciden. El Centro Europeo del Consumidor en España recomienda la tarjeta de crédito porque permite pedir la devolución de cargos no autorizados, y aconseja evitar las transferencias y desconfiar de las tiendas que solo aceptan pago por adelantado. El INCIBE es más tajante: si una tienda solo admite servicios de envío de dinero o transferencia bancaria, mejor no comprar. Y al pagar, la web debe redirigirte a la pasarela segura del método elegido.Una vez comprado en una tienda legítima, tienes derechos que conviene conocer. Si el producto no te convence, el plazo general para devolver una compra online es de 14 días de desistimiento, con excepciones. Y si falla más adelante, entra en juego la garantía de tres años en electrónica y a quién reclamar.Mi conclusión es que el aviso legal es la comprobación más infravalorada de todas. Es la única que no depende de intuición ni de diseño: o la empresa dice quién es, con NIF y domicilio, o no lo dice. Una tienda falsa puede comprar un certificado, copiar fotos y fabricar reseñas, pero publicar unos datos fiscales verificables es exactamente lo que no le interesa.El candado, en cambio, merece una degradación oficial en los consejos de compra. Que una web empiece por «https» sigue siendo imprescindible, porque sin él tus datos viajan en abierto, pero ha dejado de ser señal de confianza. Si un organismo sigue presentándolo como prueba de seguridad, va un paso por detrás de los estafadores.La noticia Cómo saber si una tienda online es fiable antes de comprar fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.