Hasta hace unos años, la compra de un vehículo eléctrico estaba supeditada a varios factores externos que condicionaban la transición desde los motores de combustión. Con el tiempo, muchas de las incógnitas se han ido despejando. Ahora, ya no es una alternativa a la movilidad, sino que es un modelo de transporte que compensa por muchos motivos. Y a la vista está: las ventas han crecido un 36% interanual en España.Seguir leyendo....