La inteligencia artificial se está convirtiendo en una tecnología de creciente importancia para las Fuerzas Armadas. Durante la inauguración del II Congreso de IA Generativa de la Universidad Complutense de Madrid, celebrada el 21 de octubre de 2026, el jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa (JEMACON), el teniente general José Antonio Herrera Llamas, defendió que esta herramienta puede cambiar la manera en que los ejércitos afrontan los desafíos de seguridad del siglo XXI.El encuentro reunió a representantes institucionales, investigadores y especialistas para analizar el impacto de la inteligencia artificial en ámbitos como la seguridad, los ciberataques, la comunicación y la ciencia. En su intervención, Herrera puso el foco en las oportunidades que ofrece esta tecnología para anticipar amenazas y mejorar las capacidades militares, sin dejar de lado los riesgos que plantea su utilización.La inteligencia artificial, una herramienta para anticipar amenazasUno de los ámbitos en los que la IA puede tener mayor impacto es la ciberdefensa. Según explicó Herrera, los sistemas basados en esta tecnología deben ser capaces de identificar vulnerabilidades y reducir la exposición de las redes antes de que se produzca un ataque.La aplicación militar de la IA también puede extenderse a la logística, la inteligencia, la vigilancia y el reconocimiento, el análisis de grandes volúmenes de datos y la optimización de procesos. Estas herramientas permiten procesar información con rapidez, detectar patrones y proporcionar elementos de apoyo para que los responsables militares valoren distintos escenarios.Asimismo, la tecnología podría contribuir a mejorar la planificación y la toma de decisiones en entornos complejos, donde la cantidad de información disponible y la velocidad de los acontecimientos dificultan el análisis tradicional.No obstante, el teniente general señaló que la incorporación de estas capacidades requiere un enfoque riguroso. La fiabilidad de los sistemas, la protección de los datos y el cumplimiento de las normas éticas y legales son aspectos esenciales para su aplicación en defensa.Supervisión humana y responsabilidad en el uso militar de la IAHerrera defendió que la inteligencia artificial debe estar entrenada y supervisada por personas. Aunque su uso puede incrementar la capacidad de análisis de los combatientes, insistió en que la tecnología debe servir de apoyo al ser humano, no sustituirlo.Esta distinción resulta especialmente relevante cuando la IA interviene en procesos relacionados con el empleo de las armas o la toma de decisiones militares. La incorporación de sistemas automatizados exige establecer mecanismos de control que permitan evaluar sus resultados, identificar posibles errores y mantener la responsabilidad humana.Estos desafíos también estuvieron presentes en el programa del congreso, que incluyó debates sobre la responsabilidad derivada del uso de la IA, la necesidad de regulación internacional, los riesgos de pérdida de control sobre los sistemas y las implicaciones éticas del tratamiento de datos.La posición expresada por el JEMACON refleja el doble reto al que se enfrentan las Fuerzas Armadas: aprovechar las ventajas operativas de la inteligencia artificial y, al mismo tiempo, garantizar que su uso se ajuste a criterios de seguridad, legalidad y responsabilidad.