La Unidad Militar de Emergencias ha desplegado unos 200 efectivos con 70 medios para la tragedia del choque de trenes en Urda (Toledo). El principal objetivo del despliegue ha sido la localización urgente y el rescate de personas atrapadas, así como la estabilización del entorno mediante la apertura de vías de acceso y la retirada de elementos ferroviarios de gran tonelaje. Conforme avanzaban las horas los militares se han fajado en otras tareas como la instalación de contenedores isotermos junto al Instituto Anatómico Forense de Toledo. En este sentido, el teniente coronel Pedro Casado explica que su objetivo es «dar apoyo al traslado y custodia de fallecidos tanto a los médicos forenses como al servicio de criminalística de la Guardia Civil. Cuando despliega esta capacidad, la Unidad Militar de Emergencias actúa siempre con el principio de máxima dignidad a las personas fallecidas, personas a las que acompañaremos durante todo este tiempo hasta que sean entregadas a sus familiares». Otro de los testimonios de la UME es el teniente coronel Jaime Mas quien relata su misión como psicólogo de emergencias, principalmente enfocados a las personas que, con la incertidumbre propia de la tragedia, esperan noticias de sus familiares y allegados: "Intentamos apoyarles en estos momentos de tanto sufrimiento y tanta incertidumbre. Intentamos amortiguar un drama que no podemos cambiar pero sí podemos amortiguar ese sufrimiento para que las familias puedan llevar esta situación de la mejor manera posible". Evacuación de heridos, estabilización y triaje han sido otros cometidos liderados por un equipo del teniente coronel Alfonso Arribas: "Posteriormente han entrado los equipos de búsqueda y rescate urbano para colaborar con los dispositivos de bomberos desplegados para poder estabilizar los vagones donde se encontraban personas fallecidas". La UME también ha informado que se han desplazado grúas de alto tonelaje para poder desplazar los vagones y poder confirmar la existencia de personas fallecidas debajo de los vagones.