El expresidente estadounidense participa en mítines clave para motivar a los votantes demócratas antes de las elecciones legislativas. Su presencia busca contrarrestar la ofensiva republicana y podría influir en la participación en ciudades importantes.El carismático líder sigue siendo una figura influyente, capaz de movilizar multitudes y generar entusiasmo, un activo crucial para su partido en una contienda marcada por la inflación y el descontento social.