Edición original: La trilogie berlinoise 01. L’été de cristal (Les Arènes. Noviembre , 2021)Edición España: Trilogía berlinesa 01. Violetas de marzo. Yermo Ediciones. Agosto, 2026 Guion: Pierre Boisserie (según la novela de Philip Kerr)Dibujo: François WarzalaColor: Marie GalopinTraducción: Fernando BallesterosFormato: Cartoné · 144 páginas · 35€De nazis, asesinatos y desapariciones«Berlín. Hubo un tiempo que adoraba esta ciudad, antes de que se enamorara de su propio reflejo y comenzara a llevar rígidos corsés que la asfixiaban poco a poco.»Creo que fue una compañera de trabajo, Maria, pero no estoy seguro. En todo caso fue alguien del grupito de amantes de la novela negra que habíamos formado en el curro quien me recomendó Violetas de marzo de Philip Kerr. Enseguida me entusiasmó y devoré la trilogía. Luego me alegré de que el autor escocés siguiera con el personaje y admiré muchísimo su cuarta novela de la serie titulada Unos por otros, para mí el punto culminante. Hasta la última… hasta Metropolis. Por esto tenía ciertas dudas cuando abordé esta versión gráfica. Pero al leer el primer tomo se me han disipado por completo. Veamos porque. Violetas de marzo es la adaptación de la excelente novela de Philip Kerr (1956-2018) del mismo título que dio comienzo a su trilogía llamada inicialmente Berlín Noir, ahora conocida como Trilogía berlinesa. Los encargados de realizar esta traslación de las aventuras detectivescas de Bernie Ghunter a las viñetas son Pierre Boisserie al guion bien acompañado por François Warzala en la parte artística y narrativa. El trabajo de ambos es sobrio, eficaz y no exento de cierta brillantez.La acción transcurre en Berlín el año 1936 y se inicia en los días previos a la celebración de los Juegos Olímpicos de 1936. Bernard Gunther es un expolicía de la KriPo (Kriminalpolizei) que se ha metido a investigador privado aunque no acepta casos de divorcio. Nuestro detective recibe el encargo de un poderoso magnate metalúrgico de recuperar unos collares de gran valor sustraídos a su hija y a su yerno en un robo que acabó con la muerte de la pareja y el incendio de su mansión. Evidentemente, el inquieto Gunther no se limitará a buscar unas simples joyas…La lectura de esta adaptación merece la pena a los que ya han leído la novela, en primer lugar, por el placer de releer la prosa de Philip Kerr; aguda, sugerente, directa a la mandíbula. Porque la ambientación está perfectamente lograda y porque sabe conservar la esencia de la saga literaria siendo al mismo tiempo un cómic con todos sus atributos.Para los que no han leído aún a Kerr este álbum los sorprenderá por la mismas razones y por algunas de añadidas, como ser testigo de la forma en que Gunther se enfrenta dialécticamente con los poderosos, con los mafiosos, pero sobre todo con los nazis. Ahí está la gran diferencia respecto a sus ilustres predecesores como Philip Marlowe, Sam Spade o el gran Lew Archer, que el Berlín dominado por los nacionalsocialistas es infinitamente más peligroso para un detective lenguaraz e insolente que cualquier otro escenario que conozcamos. Según el protagonista Berlín se había convertido en: “Una enorme casa llena de fantasmas y rincones oscuros que aterrorizaba a tal punto a sus habitantes que a veces deseaban irse”. Donde no paraba de desaparecer gente y la especialidad de Bernie Gunther era encontrar personas desaparecidas, aunque en los últimos tiempos raramente podía dar buenas noticias a sus clientes, especialmente si eran judíos.La trama es complicada, pero está bien explicada – en primera persona – y los personajes son atractivos, con todas sus aristas y sus virtudes, con todos sus crímenes y sus pecados. Es especialmente impactante la reunión que mantiene Bernie con Goering donde la tensión y la amenaza latente son casi insoportables. Además, una de las desapariciones afectará de una manera muy íntima y dolorosa a nuestro protagonista. Y tampoco es una versión edulcorada de la historia, los pasajes más duros, violentos y crueles están expuestos de una manera clara, sin recrearse, pero sin esconder nada.Es verdad que la mayoría de puntos fuertes argumentales y literarios de esta obra son atribuibles al talento de Philip Kerr, pero también es verdad que Pierre Boisserie ha sabido ordenar, resumir y trasladar la novela al cómic de una forma convincente y que su labor no estropea la del escritor de Edimburgo.En el apartado narrativo y artístico el trabajo de François Warzala es absolutamente eficaz. Su estilo está claramente inscrito en la corriente de la línea clara, con claras influencias de los maestros Hergé, Jacobs, también Chaland e incluso de Jacques Tardi que se aleja significativamente de esta corriente estética. Sin embargo, Warzala sabe ser personal y su arte se adapta como un guante a la atmósfera de esta saga berlinesa. Divide sus páginas con un esquema mayoritario de tres tiras con dos o tres viñetas cada una, aunque en ocasiones divide estos cuadros en dos o resuelve la tira con una sola viñeta panorámica. Su narrativa es fluida, invisible, sobria, pero absolutamente competente, sin alardes, pero sin defectos. Incluso las numerosas secuencias dialogadas y explicativas están resultas con mucha habilidad.La ambientación es perfecta ni ahoga a los personajes ni entorpece ninguna de las acciones. Sus personajes son fácilmente reconocibles, tienen vida y se mueven con soltura y naturalidad. Quizás el principal problema sea la caracterización física escogida para el protagonista. Creo que no se acaba de corresponder con lo que Kerr proponía y en todo caso le falta algo de magnetismo y corpulencia.Técnica y materialmente, este álbum publicado por Yermo Ediciones es impecable. Es en cartoné, con un tamaño algo mayor que la edición original, sin embargo no conserva el amplio lomo en tela de la francesa. Está perfectamente impreso y cuenta con buen papel. Contiene, además, un texto de Macha Séry, crítica literaria de Le Monde, que versa sobre la figura de Philip Kerr, ilustrado por interesantes bocetos de los personajes a cargo de François Warzala. Conserva además el título original de la novela que en la traducción francesa se modificó, perdiendo el significado de la expresión Violetas de marzo que era una manera irónica de referirse a los nuevos adeptos al nazismo, por razones de interés o de conveniencia. El precio del producto es algo elevado, pero no abusivo.Trilogía berlinesa 01. Violetas de marzo es la adaptación de un texto literario al cómic absolutamente modélica. Respeta la esencia de la obra y al mismo tiempo usa el lenguaje de la historieta para expresar el argumento, reproducir la atmósfera y hacer llegar el mensaje. Tanto Pierre Boisserie como François Warzala hacen un trabajo estupendo y el hecho que esté prevista la continuación de la saga solo hace que nuestra alegría sea aún mayor.Es la opción ideal para regalar a alguien que solo lee uno o dos cómics al año. Salut!↑Lo mejorVolver a disfrutar de la escritura de Philip Kerr.Que se trata de una adaptación modélica.La ambientación de una época absolutamente terrible y de un lugar suntuoso, pero siniestro.↓Lo peorLa caracterización del protagonista, le falta magnetismo y corpulencia.