Steve Jobs se negaba a lanzar un Mac con pantalla táctil. Apple cuenta por qué ha cambiado de idea

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Steve Jobs dejó zanjado el tema en 2010 en el evento Back to the Mac. Apple había hecho pruebas con varios usuarios y una pantalla táctil en un ordenador lucía de maravilla en una demo, pero a los pocos minutos los brazos se cansaban y, con el tiempo, estabas deseando dejar de utilizarlo. Era ergonómicamente terrible.Durante años otros directivos mantuvieron este discurso, e incluso Phil Schiller llegó a calificar de absurdo tener que estirar la mano para tocar la pantalla de un iMac de 27 pulgadas. Así quedó la cosa: el iPhone y el iPad se tocaban, y el Mac se manejaba mejor con teclado y trackpad.Pero estamos en 2026 (y dos CEOs después) y Apple ha presentado un MacBook Pro con pantalla táctil OLED. Su actual CEO, John Ternus, cuenta en una entrevista con Wired cómo lo ve y por qué ahora llega la pantalla táctil. {"videoId":"xbrtlka","autoplay":true,"title":"New MacBook Pro with PROLED XDR Display and Touch The world’s best laptop display", "tag":"", "duration":"58"} El Mac sigue siendo ante todo un equipo de trackpad y teclado, pero "hay momentos en los que resulta cómodo y práctico tener táctil". Esperaron a poder añadirlo sin que el portátil saliera perdiendo en nada, ni en peso ni en grosor. Johny Srouji, el jefe de hardware, lo mide en años:Diez son muchísimo tiempo, y en ese tiempo han cambiado las pantallas y los chips hasta alcanzar el listón que se habían marcado.Ergonomía e interfaz, las dos razones de Phil SchillerEn 2015, con un iMac nuevo sobre la mesa, al entonces responsable de marketing de producto (Phil Schiller) le preguntaron por qué el Mac no tenía pantalla táctil. Contestó avisando de que se iba a poner un poco filosófico y soltó una teoría propia: cada producto de Apple, ya sea el Watch, el iPad, el iMac o el MacBook, es básicamente un ordenador y un trozo de cristal, y cada uno tiene una función y una interfaz hecha a su medida. El multitáctil encajaba en el iPhone y en el iPad, defendía, y se quedaba fuera del Mac por dos motivos. El primero era la ergonomía. Apple lo había estudiado a fondo, aseguraba, y con un teclado fijo delante, tener que levantar la mano hacia la pantalla resultaba incómodo.El segundo era el software. iOS nació como un sistema multitáctil y por eso no tiene cursor ni esas casillas diminutas para cerrar ventanas a las que un dedo no acierta, mientras que macOS se diseñó desde el primer día para manejarse con un puntero. Es lo que se conoce como entrada indirecta: tocas el trackpad o el ratón y lo que se mueve es algo que ves en la pantalla. Para Phil Schiller eran dos mundos distintos a propósito, y mezclarlos habría dado una experiencia que se queda en el mínimo común denominador.Del iMac al fiasco de la Touch BarUn año después, Apple presentó un MacBook Pro con la Touch Bar, aquella tira táctil de teclas virtuales sobre el teclado. Phil Schiller redobló la apuesta. Tocar la pantalla del portátil habría obligado a rediseñar la barra de menús para los dedos, y ese cambio habría estropeado la experiencia de quien usa trackpad o ratón. "No se puede optimizar para los dos", dijo. Añadió que un portátil táctil dejaría descolgado al sobremesa, porque si el MacBook se tocaba, el iMac tendría que hacer lo mismo, con la mano en el aire frente a una pantalla de 27 pulgadas. La postura se mantuvo. En 2018, Craig Federighi (jefe de software) volvió a descartar un Mac táctil con un argumento de ergonomía. En un Mac las manos descansan sobre una superficie, y levantar el brazo para toquetear una pantalla cansa bastante. En 2021, el propio John Ternus afirmaba que el Mac está totalmente optimizado para la entrada indirecta y que no habían encontrado motivo para cambiarlo.Pero diez años son mucho tiempoJohny Srouji (jefe de hardware) sitúa el cambio en la década que ha pasado desde aquella línea roja de Phil Schiller. En ese tiempo se ha miniaturizado la tecnología de las pantallas. Han llegado los chips propios de Apple y un enfoque diferente con el software. De esa suma sale el MacBook Pro táctil. Greg Joswiak, responsable de marketing, ocupa hoy el puesto que antes tenía Phil Schiller y pone el foco en quien usa el aparato.La mayoría de los profesionales tiene un iPad y casi todos un iPhone. Así que tocar la pantalla les resulta natural, y hay una generación de jóvenes creadores que usa MacBook Pro y espera poder hacerlo.John Ternus quita hierro al asunto. Presenta el MacBook Pro táctil como una consecuencia de todo lo demás: la mejor pantalla que han puesto en un Mac, el rendimiento de los chips M5 Pro y M5 Max, un equipo más ligero y, ah sí, también tiene pantalla táctil. Una barra de menús que se agranda bajo el dedoLas dudas de Phil Schiller sobre la interfaz han quedado resueltas. La barra de menús se ve igual, pero al pasar un dedo sobre una opción se amplía para poder elegirla con precisión. Los botones de cerrar, minimizar y ampliar ventana también crecen al tocarlos. Es la forma de que la pantalla acepte el dedo sin que quien trabaja con el trackpad note ningún cambio.En hardware, Johny Srouji señala un defecto de los portátiles táctiles actuales: la pantalla se tambalea cuando el dedo la toca. Para evitarlo, la bisagra se ha rediseñado y estabiliza la pantalla.La arquitectura térmica también es nueva y evita que la pantalla se caliente al pellizcar, estirar o deslizar. Además, el recubrimiento antirreflectante hace que las huellas no exijan más limpieza que en una pantalla normal. En Applesfera He probado el nuevo MacBook Pro táctil: el Mac de siempre acaba de abrir una puerta que quiero explorar Apple ya ha cambiado de opinión antesEl MacBook Pro táctil se suma a una lista larga de rectificaciones. Steve Jobs dijo que los iPod nunca reproducirían vídeo, hasta que lo hicieron. Dijo también que nadie compraría un móvil de pantalla enorme, y Apple acabó lanzando un iPhone grande. Y declaró que los lápices no tenían sitio en las tabletas, y hoy el Apple Pencil funciona con los iPad y con el nuevo iPhone Duo.Mientras tanto, casi todos los fabricantes de PC llevaban años vendiendo portátiles táctiles. Y Apple, pionera de las pantallas táctiles desde el iPhone, lo miraba desde fuera. Ahora entra en el terreno con un portátil que no cambia el Mac, sino que le añade una forma más de usarlo.El táctil se estrena en el MacBook Pro con pantalla Pro XDR, que arranca en 3.349 euros en el modelo de 14 pulgadas y en 3.949 euros en el de 16 pulgadas. El 6 de noviembre llegan las primeras unidades a las tiendas. Incluso en Applesfera ya tenemos las primeras impresiones.Con el paso de los días iremos teniendo un veredicto. Veremos si el brazo, como pensaba Jobs, acaba cansándose o si podemos usar el Mac como siempre y, cuando lo necesitamos, acercar el dedo momentáneamente a la pantalla.Fuente | Wired | Apple EventsImágenes | Apple Events y ApplesferaEn Applesfera | Nuevos MacBook, iMac y iPad: resumen de todo lo presentado por Apple esta semanaEn Applesfera | He probado el nuevo MacBook Pro táctil: el Mac de siempre acaba de abrir una puerta que quiero explorar - La noticia Steve Jobs se negaba a lanzar un Mac con pantalla táctil. Apple cuenta por qué ha cambiado de idea fue publicada originalmente en Applesfera por Guille Lomener .