La mañana del miércoles, el Hospital Universitario de Toledo tuvo apenas una hora para prepararse ante la llegada de los heridos del accidente ferroviario de Urda. A las 9.10, aproximadamente, llegó el aviso. A partir de ese momento, todo se puso en marcha. Había que reorganizar espacios, movilizar personal, preparar equipos y poner a disposición de Urgencias todos los recursos necesarios para atender a las víctimas. «Tuvimos una hora para prepararnos hasta que empezamos a recibir a los primeros heridos», recuerda Natividad Laín , médica de Urgencias del centro hospitalario. Y el engranaje respondió. «Yo diría que la organización rayó la perfección». Laín habla desde la experiencia de quien conoce bien el servicio. Lleva trabajando en Urgencias desde 1990, primero... Ver Más