Mons. Cristóbal Kudlawiec, Obispo de Daule y Responsable del Programa Vida y Familia del episcopado ecuatoriano, invita a los fieles católicos a celebrar una Santa Misa por los niños no nacidos y por todos aquellos pequeños que murieron sin recibir el Bautismo.El prelado hace esta invitación en el marco de la conmemoración de los Fieles Difuntos el próximo 2 de noviembre, ocasión en la que “la Iglesia nos invita a elevar nuestras oraciones por quienes han partido de este mundo y a renovar nuestra esperanza en la misericordia y el amor infinito de Dios”, indica el obispo en una nota enviada a EWTN News Español. La Misa por los no nacidos en noviembre de 2025, en el Panteón Metropolitano de Guayaquil. Crédito: Movimiento Si a la Vida/Campana La Voz de los No Nacidos. La Misa por los niños no nacidos y por los que no recibieron el bautismo, explica el obispo, “quiere ser un signo de esperanza y consuelo ante el dolor de tantos pequeños cuyas vidas fueron truncadas por la violencia, la indiferencia o la inconsciencia humana, especialmente en situaciones como el aborto, la manipulación de embriones y el infanticidio”.“También desea acompañar con cercanía y ternura a las familias que llevan en su corazón la ausencia de estos hijos”, resalta. La campana “La voz de los no nacidos”, en la Misa ofrecida por ellos, en noviembre de 2025, en el Panteón Metropolitano de Guayaquil. Crédito: Movimiento Si a la Vida/Campana La Voz de los No Nacidos. Como cristianos, prosigue el prelado, “creemos en un Dios que es Padre de todos, rico en misericordia, que conoce a cada uno desde el comienzo de su existencia y acoge con amor a los más pequeños. Ante el misterio de la vida y de la muerte, confiamos en su bondad y nos abandonamos a su amor, que supera nuestra comprensión y sostiene nuestra esperanza”.“Que esta iniciativa nos ayude también a renovar nuestro compromiso con la defensa de toda vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, y a construir una sociedad que acoja, cuide y valore cada vida como un don de Dios”, subraya. La campana “La Voz de los no nacidos”, en la Misa ofrecida por ellos en noviembre de 2025, en el Panteón Metropolitano de Guayaquil. Crédito: Movimiento Si a la Vida/Campana La Voz de los No Nacidos. Mons. Kudlawiec concelebrará una Misa por los no nacidos, en el Panteón Bosque de la vida, en el Panteón Metropolitano de Guayaquil, que será presidida por el Obispo Auxiliar de Guayaquil, Mons. Gerardo Nieves, el domingo 8 de noviembre a las 9:00 a.m. En esa Eucaristía serán sepultados cuatro bebés. Puede encontrar una guía para la Misa en el siguiente archivo:Misa Por los No nacidos¿Qué ocurre con los niños que mueren sin haber recibido el bautismo?En el año 2007 y con la aprobación del Papa Benedicto XVI, la Comisión Teológica Internacional, que depende del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, publicó el texto “La esperanza de salvación para los niños que mueren sin Bautismo”.El texto señala que “la conclusión del estudio es que hay razones teológicas y litúrgicas para motivar la esperanza de que los niños muertos sin Bautismo puedan ser salvados e introducidos en la felicidad eterna, aunque no haya una enseñanza explícita de la Revelación sobre este problema”. Es decir, que su destino sí puede ser el cielo.“Hay razones para esperar que Dios salvará a estos niños ya que no se ha podido hacer por ellos lo que se hubiera deseado hacer, es decir, bautizarlos en la fe de la Iglesia e insertarlos visiblemente en el Cuerpo de Cristo”, precisa.La “teoría del limbo”Sobre “la teoría del limbo”, entendido como “un estado en el que las almas de los niños que mueren sin bautismo no merecen el premio de la visión beatífica, a causa del pecado original, pero no sufren ningún castigo, ya que no han cometido pecados personales”, el documento explica que “nunca ha entrado en las definiciones dogmáticas del Magisterio, aunque el mismo Magisterio la ha mencionado en su enseñanza hasta el concilio Vaticano II. Sigue siendo por tanto una hipótesis teológica posible. No obstante, en el Catecismo de la Iglesia Católica la teoría del limbo no se menciona”.Lo que dice el CatecismoEl Catecismo se refiere al tema en el numeral 1261 y señala sobre estos niños que “la Iglesia sólo puede confiarlos a la misericordia divina, como hace en el rito de las exequias por ellos. En efecto, la gran misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salven (cf 1 Tm 2,4) y la ternura de Jesús con los niños, que le hizo decir: ‘Dejad que los niños se acerquen a mí, no se lo impidáis’ (Mc 10,14), nos permiten confiar en que haya un camino de salvación para los niños que mueren sin Bautismo”.“Por esto es más apremiante aún la llamada de la Iglesia a no impedir que los niños pequeños vengan a Cristo por el don del santo Bautismo”, destaca el Catecismo.